"Imagina la
vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire".
Estas son: - Tu Trabajo, - Tu Familia, - Tu Salud, - Tus Amigos y - Tu Vida
Espiritual, Y tú las mantienes todas éstas en el aire. Pronto te darás
cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y
regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son
frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá
astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo
mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más
valioso. Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el
trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz
ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo...crece en vida
interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno.
Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero
nada de nadie. Esperar siempre duele. Los problemas no son eternos,
siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte.
La vida es corta, ¡por
eso, ámala.! Vive intensamente y recuerda:
Antes de hablar...
¡Escucha ! Antes de escribir... ¡ Piensa! Antes de criticar... ¡ Examínate !
Antes de herir... ¡ Siente ! Antes de orar... ¡ Perdona ! Antes de gastar... ¡
Gana ! Antes de rendirte... ¡ Intenta ! ANTES DE MORIR... ¡¡ VIVE !!
Como muchas otras festividades cristianas, ésta
también tiene su origen en ritos paganos.
Los pueblos celtas
comenzaban sus ciclos temporales por la mitad oscura: la jornada
se iniciaba con la caída del sol, y el año con el principio del
invierno. Así, con el SAMONIS, que equivalía a nuestro 1 º de
noviembre, los celtas iniciaban el año con diversos festejos que
concluían con "la fiesta de los muertos" .
En el año 998, San Odilon, abad del Monasterio
de Cluny, al sur de Francia, instauró para el día 2 de
noviembre, la festividad de Todos los Fieles Difuntos en la orden
benedictina. En el siglo XIV Roma lo aceptó y lo extendió a
toda la cristiandad.
Las civilizaciones prehispánicas de América
también rendían culto a la muerte. Los misioneros cristianos
tuvieron que adoptar muchos de los ritos y símbolos indígenas
para lograr su evangelización.
Actualmente, un lado y al otro del océano, estos
días se caracterizan por el recuerdo de nuestros muertos y la
visita a los cementerios, pero en cada país o región existen
diferentes tradiciones.
EL SUR DE ESPAÑA LO CONFORMA LA REGIÓN _COMUNIDAD ANDALUZA,compuesta a su vez por 8 Provincias ,entre ellas ,está CÓRDOBA ( a la que va dedicado el vídeo) Córdoba es una ciudad de Andalucia situada en una depresión a orillas del Guadalquivir y al pie de Sierra Morena.
Es la tercera ciudad de Andalucía tanto por tamaño como por población, sólo por detrás de Sevilla y Málaga.
Hoy es una ciudad de tamaño medio, en cuyo casco antiguo aún podemos
contemplar edificaciones con elementos arquitectónicos de cuando Córdoba
fue la capital de la Hispania Ulterior en tiempos de la Re romana, o de la provincia Bética durante el Imperio romano y del Califato de Córdoba durante la época musulmana, cuyos dirigentes gobernaron gran parte de la Península Ibérica. Según los testimonios arqueológicos, la ciudad llegó a contar con alrededor de un millón de habitantes hacia el siglo X, siendo la ciudad más grande, culta y opulenta de todo el mundo.
Las mezquitas, las bibliotecas, los baños y los zocos,
abundaron en la ciudad, gestándose las bases del Renacimiento europeo.
Durante la larga Edad Media europea, en "Corduba" florecieron las letras
y las ciencias. La ciudad contó con multitud de fuentes, iluminación
pública y alcantarillado, durante la época de mayor esplendor califal.
Su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994, aunque diez años antes, en 1984, lo había sido la Mezquita-catedral de Córdoba.
Córdoba ha sido el lugar del nacimiento de tres grandes filósofos: el estoico romano Séneca, el musulmán Averroes y el judío Maimónides. También nacieron en Córdoba los poetas Lucano, Ibn Hazm, Juan de Mena, Luis de Góngora y Ángel de Saavedra, también conocido como el Duque de Rivas.