:Lucia ,Jesus MasanaAngelina: agutierrezmasero@ yahoo.es;Vincent Correcher ;vagarne

23 de julio de 2013

SARGADELOS (GALICIA ) ESPAÑA

                 

CASCADA EN CERVO  (LUGO )


                                                             

Tierras gallegas elaboradas con ideas de nuestro tiempo”.
 Bajo este lema se resume la identidad de Sargadelos, desde
 que Antonio Raimundo Ibáñez pusiera en marcha a principios
 del siglo XIX la iniciativa de convertir las ricas arcillas gallegas
 en innovadoras lozas decoradas.

Sería ya entrado el siglo pasado cuando Sargadelos culminara
 su proyecto, añadiendo al caolín otra materia prima propia: la
 cultura gallega, renovando los motivos, las formas y los
 colores genuinos.

Con esas mismas tierras, cultura y tradicción de siempre,
 la empresa continúa pujando en el mundo actual con
 nuevas ideas que conjugan uno de los proyectos más
 vitales de nuestro tiempo.

Xardíns do pazo de Sargadelos Ampliar                                                                                                                     
Xardíns do pazo de Sargadelos

1806-1809

Fundación


A Cerámica de Sargadelos xurdiu da iniciativa ilustrada de Antonio Raimundo Ibáñez nos primeiros anos do século XIX, coa inauguración dunha fábrica de louza nesa parroquia do concello de Cervo (Lugo) no ano 1806.

Nado na bisbarra asturiana dos Oscos, o 17 de outubro de 1749, Antonio Raimundo
 Ibáñez foi unha figura senlleira da nosa primeira industrialización.
A súa personalidade emprendedora levouno, desde a súa mocidade, a desenvolver
 actividades innovadoras, como a explotación de roteiros comerciais entre Ribadeo
 e Cádiz ou o Báltico, coas que puido constituír a "Real Compañía Maritima" en 1788.

Investindo os capitais acadados, e contando coa protección en Madrid de Godoy,
 primeiro ministro de Carlos IV, foi quen de erguer unha potente siderurxia no lugar
 de Sargadelos, e de asegurar a súa viabilidade cun contrato do Estado para producir
 municións no ano 1794. Ademais, dos seus altos fornos saíron moitos dos canos, cadeas,
 rodas hidráulicas, útiles de cociña e demais ferramentas das empregadas na España do
 século XVIII. E mesmo chegaron a crearse fermosos conxuntos escultóricos, fontes
públicas e balaustres decorativos que aínda se poden recoñecer nalgunhas cidades galegas.

Pouco tempo despois, engrandeceu a súa obra coa creación da fábrica de louza,
que comezou as primeiras probas no ano 1806. O proxecto permitiulle a Raimundo
 Ibáñez desenvolver o seu gusto refinado polas artes plásticas ao mesmo tempo que
 aproveitar a oportunidade de mercado que supuxo o cesamento das importacións de
 louzas "Bristol" inglesas. A prol desta iniciativa, tivo parte da súa infraestrutura siderúrxica
 e, sobre todo, a calidade sobresaínte dos xacementos de caolíns existentes nas proximidades
 de Sargadelos.


Peza de cerámica de Sargadelos que representa un galo. Ampliar
Representación dun galo nunha peza de Sargadelos

Industria

A produción cerámica é a principal actividad de de Sargadelos dende que, no S. XVIII,
 Antonio Raimundo Ibáñez foi quen de pór en marcha o seu emprendemento industrial
 na Mariña luguesa.

As producións de Sargadelos sobresaen polo orixinal deseño e o coidado con que son
 fabricadas cada unha das súas pezas. Todas as súas vaixelas, figuras e xoias de porcelana
 dura están decoradas e rematadas a man antes de saíren dos fornos das súas factorías no
 Castro, Sada (A Coruña) e Sargadelos, Cervo (Lugo). 


Cervo
Municipio de España
Bandera de Cervo
Bandera
Escudo de Cervo
Escudo
Cervo
Cervo
Ubicación de Cervo en España.
Cervo
Cervo
Ubicación de Cervo en la provincia de Lugo.
PaísFlag of Spain.svg España
• Com. autónomaFlag of Galicia.svg Galicia
• ProvinciaLugo (provincia).svg Lugo
• ComarcaMariña Occidental
• Partido judicialVivero
Ubicación43°40′11″N 7°24′34″O / 43.6696938-7.4095392Coordenadas:43°40′11″N 7°24′34″O / 43.6696938-7.4095392 (mapa)
Superficie77,86 km²
Parroquias6
Población4 483 hab. (2012)
• Densidad57,58 hab./km²
GentilicioCervense
Código postal27891
Pref. telefónico982
Alcalde (2007)Alfonso Villares Bermúdez (PP)
PatrónSan Roque
PatronaVirgen del Carmen
Sitio webhttp://www.concellodecervo.com
Cervo es un municipio de España. Pertenece a la provincia de Lugo, en Galicia, y a la Comarca de la
 Mariña Occidental.
Población en 2010: 4.595 personas según el INE. En 1995 Burela se separó del ayuntamiento de Cervo


                                                                                 

Industria: 

EN CERVO SE HALLA LA FÁBRICA DE CERÁMICA  "SARGADELOS"

La he visitado personalmente  y quedé fascinada por la ubicación,(,rodeada de abundante vegetación),
,instalaciones y exposición de piezas magníficas,a la vez de personal muy atento y muy profesional



Talla de una pieza de Sargadelos Ampliar
Matricería. Talla de un modelo de plato con relieve

Diseño

    Las porcelanas de Sargadelos se distinguen por la
 originalidad de sus diseños, inspirados en motivos y
 formas tradicionales de la cultura gallega.

Todas las creaciones de Sargadelos son reconocibles por
sus colores propios, tipografía genuina y moldes exclusivos,
 fruto del talento de artistas gallegos tan sobresalientes
 como Luis Seoane e Isaac Díaz Pardo.

Xosé Vizoso, junto con Xosé Díaz, fueron los primeros
 diseñadores que tuvo el nuevo Sargadelos bajo las ideas
 de Seoane y la supervisión y el saber hacer de Díaz Pardo
 para alcanzar la eficacia en sus diseños, concibiendo, proyec
tando y realizando formas basadas en una necesaria búsqueda
 de información que otorgue significado y sitúe en el tiempo
 las obras desarrolladas.

Incorporaciones posteriores como Rosendo Díaz, Carlos
 Silvar, Pepe Blanco, entre otros conforman hoy un equipo
 fiel al lema "tierras gallegas elaboradas con ideas de
 nuestro tiempo".

Además, Sargadelos siempre estuvo abierta a colaborar
 con artistas de prestigio, desde las primeras formas de
 Souto, Colmeiro, Castelao, Maside, Laxeiro, en los años
1950/60, pasando por las de otros gallegos más jóvenes
como Acisclo, Caruncho, X. Quessada, Silverio Rivas,
 Ignacio Basallo, Jorge Barbi, Xavier Toubes, Correa
 Corredoira, Francisco Leiro o Antonio Murado; pero
 también de figuras internacionales de fuera de Galicia,
 como Hernández Pijuán, Erik Varenkan, Norman Trapman,
 Oteiza, o de ceramistas como María Bofil, Arcadio Blasco,
 Enrique Mestre, Luis Castaldo y Ángel Garraza, entre
 otros muchos, que aportaron sus conocimientos en colabo
raciones, experiencias de talleres y seminarios, adaptando
 algunos de ellos, sus creaciones a nuestras formas propias
 y la manera de trabajar de los talleres de Sargadelos.

                                                            











                                                                          Antonio Raimundo Ibáñez, notable enciclopedista de familia hidalga de escasos recursos, dedicado desde muy joven a negocios de importación y exportación, introdujo inovaciones tecnológicas para sus fábricas. Asentado en Ribadeo, inició una industria siderúrgica,y en el año 1806 creó conjuntamente una manufactura de cerámica que estuvo en sus primeros tiempos dedicada a la fabricación de loza fina para vajillas con estampación e influida de la loza inglesa, en aquel tiempo muy valorada. En 1808, tras el éxito de la inauguración de la fábrica de cerámica, Carlos IV le condecoró con la Cruz de Carlos III, otorgándole los títulos de marqués de Sargadelos y conde de Orbaiceta.
Como consecuencia de la guerra de la Independencia y sus sucesos revolucionarios, Antonio Raimundo Ibáñez fue asesinado el año 1808, sucediéndole en el cargo de la fábrica su cuñado Francisco Acevedo, quien contrató para la dirección de la misma al portugés Antonio Correa de Saa.
A partir de esta nueva dirección la fábrica produjo un tipo de cerámica decorada con filetes en rojo y azul y escudos en oro. Correa decidió en 1829 montar su propia fábrica por lo que la dirección de Sargadelos recayó en esa fecha en Hilario Marcos. Las vajillas de ese tiempo eran realizadas en blanco, sin ser posible la competencia con las piezas inglesas, deseo de su fundador. Al pasar la propiedad de la fábrica a José Ibáñez por la muerte de su padre en 1832, se formó una sociedad con el sevillano Antonio de Tapia con el fin de emprender de nuevo «la fabricación de loza fina», contratándose como director al inglés Richard, cargo que ejerció hasta 1842. Durante este tiempo murió prematuramente José Ibáñez y su viuda debió ponerse al frente ya que su hijo era menor; debido a la débil situación económica de la empresa tuvo que arrendarla en 1845.
La fábrica de cerámica pasó por cuatro etapas, cada una con sus características, cerrándose definitivamente en 1875. En el último tercio del siglo XX resurgió la manufactura de cerámica en Sargadelos, ocupando edificios nuevos y respetando las ruinas antiguas como conjunto Histórico–Artístico, nombramiento que le fue dado en 1972

Los comienzos

Ibáñez contó en primer lugar con la materia prima necesaria que se encontraba además muy cercana: arcillas, caolines, leña, cursos de agua. Tenía además muy próximo el puerto de San Ciprián para enviar desde allí los productos a lugares lejanos, imitando así la iniciativa inglesa.
La creación de la fábrica de cerámica en 1806 supuso un nuevo sistema de producir, introduciendo el proceso mecánico que vendría a sustituir la pieza hecha a mano, con lo que se intentaba además abaratar los precios. La pintura a mano fue sustituida igualmente por el moderno sistema de estampación, importado de Bristol (Inglaterra). Los objetos se hicieron en loza fina, un producto intermedio entre la loza y la porcelana, un material duro y ligero a la vez, de paredes delgadas con cocción entre 1.100 °C y 1.200 °C. Tras la cocción el color resulta blanco y es entonces cuando se le aplica un barniz de plomo. Este sistema se diferencia de la loza en que en lugar de añadir arena a la pasta se añade sílice, feldespato, caolín y calcio, obteniendo resultados diferentes según las cantidades añadidas. Sobre esta pasta se superpone el estampado cuya técnica habían perfeccionado en 1761 John Sadler y Guy Green, en la fábrica de Liverpool.[6]

Primera época 1806-1832

En 1806 Antonio Raimundo Ibáñez consiguió del Gobierno un privilegio exclusivo para la explotación de las minas de cuarzo descubiertas hasta la fecha y para las que estuvieran aún sin descubrir. De este modo tuvo asegurada la materia prima para la fábrica de loza, que había comenzado su andadura ese mismo año, paralela a la ya existente de fundición. El complejo fabril constaba de dos patios, varios hornos, oficinas, máquinas para romper las rocas y un molino para los barnices.


Florero de dedos. Cerámica de Leeds, alrededor de 1780. DARMuseum, National Society Daughters.
El primer director, Juan Antonio Pérez estuvo al frente de la fábrica un año. Después, en 1807, le sustituyó el portugués José Antonio Correa de Saa, con la experiencia de haber dirigido la fábrica de Vale da Piedade. Correa de Saa se mantuvo al frente hasta 1829; en este año pasó a ser el director Hilario Marco cuya gestión duró hasta 1832, cuando fue necesario cerrar la empresa.
En 1809 había muerto Antonio Raimundo Ibáñez y la dirección administrativa había pasado a su cuñado Francisco Azevedo (escrito con zeta). Fueron años difíciles y de apuros económicos, con un almacén de piezas sin vender, aunque hubo un cierto movimiento gracias a los encargos recibidos desde La Coruña, Ferrol, Rías Bajas, Vizcaya y Castilla. En esta época todavía no se estampaba la corona real en las marcas, aunque a la fábrica se la empieza a llamar Real Fábrica. Se cree que el título lo autorizó Fernando VII desde el exilio.
A Francisco Azevedo le sustituyó en 1832 el hijo del fundador José Ibáñez que se vio obligado a cerrar, dadas las circunstancias económicas desfavorables.




Etruria Hall, mansión de la familia Wedgwood.

El proceso de fabricación fue de loza común, algo más fina para las vajillas en blanco con un ligero tinte azulado y un cuarteado característico que es el resultado de la diferencia entre el punto de cocción de la pasta y el esmalte. Para la forma se utilizaron moldes de yeso. Una de las piezas más características fue el florero de dedos, siendo también muy apreciados los otros floreros de peces y árboles cuyos ejemplares supervivientes se encuentran en colecciones particulares de Galicia y en los museos de La Coruña, Lugo y Pontevedra. También se fabricó el jarrón de jardín con pedestal inspirado en la cerámica de la fábrica de Wedgwood así como las jarras de peregrino. Los botes de farmacia estaban decorados con relieves y tenían un pequeño estrechamiento en el centro.
También corresponde a esta época el relieve que representa la defensa del parque de Monleón en Madrid, que el propio Ibáñez dedicó a Fernando VII y que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional más la serie del Apostolado, más los relieves que representan héroes de la Independencia y bustos de hombres célebres de la Antigüedad que adornan el pazo de Antonio Raimundo Ibáñez.

Segunda época 1835-1842

Tras los dos años de inactividad se reabrió la fábrica cuando José Ibáñez consiguió un socio capitalista en la persona del empresario sevillano Antonio de Tapia y Piñeiro. El director técnico fue el francés Richard que consiguió formar una plantilla de profesionales venidos de otros puntos de la península. Cuando José Ibáñez murió en 1836 quedó al frente del negocio su viuda Anita Varela. Fue época de ampliaciones con nuevos hornos y molinos; incluso se construyó una nave para estampados.

Las piezas novedosas que se fabricaron se inspiraron en el Libro de Formas editado por la fábrica Hartley Greens and Company de Leeds. Las vajillas y muchas otra piezas como relojes y candelabros siguieron saliendo en blanco, así como las placas de información con motivos mitológicos o religiosos. Hacia 1838 empezó un cambio en la producción en blanco; se hicieron las primeras estampaciones con temas populares gallegos y empezaron a salir algunas vajillas con estampación de flores alemanas. Estos primeros momentos de coloreado tuvieron mucho éxito en los bibelots, siendo muy famosa y apreciada la jarra de cerveza Mambrú, inspirada en los tobies ingleses.

Tercera época. Época de esplendor 1845-1862


Presa en el Paseo de los Enamorados.

Una vez más la situación económica obligó a cerrar la fábrica en 1842. A partir de 1845 bajo la gestión del nuevo arrendatario Luis de la Riba de Santiago de Compostela, la empresa tomo un nuevo rumbo y llegó a contratar a numerosas familias que permitieron crear grandes cantidades de piezas de buena calidad tanto estética como de técnica y se llegó a fabricar algunas vajillas reales para Isabel II —parte de las cuales se exhiben en el Museo de Pontevedra—, este período tuvo como director a Edwing Forestier y un grupo de ceramistas ingleses llegados en 1847 desde Staffordshire. Las vajillas eran de loza fina pero de gran dureza llamadas de «pedernal» de estilo isabelino. En esta época la fábrica daba trabajo a mil familias; poseía trescientos pares de bueyes y veintidós buques de cabotaje, fue el momento de máximo esplendor de que gozó la fabricación de esta cerámica.
En estos años se trazaron los paseos llamados Paseo de la Presa y Paseo de los Enamorados. Con la elevación de la presa se consiguió una mayor caída de agua. El uno de abril de 1848 se inauguró la carretera que unió las fábricas con el cercano puerto de San Ciprián.



Plato de Sargadelos del tipo góndola del siglo XIX en negro.

Las vajillas y jarros presentaban una decoración estampada en gran parte de forma industrial, la técnica empleada era grabar una plancha de cobre o estaño con el dibujo a copiar —las primeras planchas fueron importadas de Inglaterra—, posteriormente se entintaba con color mezclado con grasa. Esta plancha se imprimía en un papel fino que se pegaba a la superficie de la pieza bizcochada. Esta pieza absorbía la tinta y el dibujo o decoración quedaba impreso, se eliminaba el papel con agua y se cubría con un barniz plumbífero y se pasaba a una segunda cocción.




Plato de Sargadelos de estampación tipo góndola del siglo XIX, en rosado.


La transparencia de este barniz permitía ver con la máxima claridad el dibujo impreso además de darle un brillo especial. La decoración más frecuente en esta época en Sagardelos fue la llamada de «góndola», que consiste en un dibujo paisajístico, en el que el primer término esta formado por una balaustrada con un gran jarrón, tras el que se ve un río con una góndola; el fondo está compuesto por unas colinas con arquitecturas y árboles; otras decoraciones presentaban cisnes, pavos reales, o temas chinescos. Los colores empleados fueron, el negro, el violeta, el rojo, el verde y el azul cobalto claro. Otro tipo o serie fueron las decoraciones de «lozas iluminadas» que consistía, que una vez realizada la estampación se policromaban las piezas a pincel. Los temas más numerosos en este caso, fueron los florales en rojo, verde, amarillo y azul. En las jarras y piezas altas se hacía la decoración en la parte abombada y si el cacharro tenía tapa, ésta iba también decorada.
Hubo otra innovación de mucho éxito que fue la serie llamada china opaca, a imitación de la inglesa flown blue. Consistía en manipular la plancha del estampado para que el dibujo quedase ligeramente corrido o desenfocado, dando así un aspecto enigmático. El tema era siempre chinesco.
Las piezas de tipo popular que tanto éxito habían tenido en la etapa anterior no se perdieron y siguió la fabricación de las jarras Mambrús, y las figuras de macacos sentados, osos, perros, patos, palomas etc con los que se fabricaban también palilleros y salseras. Otras obras eran pequeñas pilas para el agua bendita, tinteros o centros de mesa. Se fabricaron además objetos que dejaron de tener utilidad con el paso de de más de un siglo, como los aguamaniles, escupideras, orinales y pediluvios.
La empresa volvió a la dirección de la familia Ibáñez en 1862, a partir de entonces sufrió una decadencia hasta llegar a su cierre definitivo en 1875.

Cuarta época 1870-1875

En 1862 terminó el contrato con Luis de la Riba, después de lo cual transcurrieron unos años sin actividad. En 1870 volvió a abrir la fábrica Carlos Ibáñez Varela, ingeniero de minas y nieto del fundador, pero a los cinco años se cerró definitivamente y sus instalaciones fueron desmanteladas hasta tal punto que no dejaron rastro.
Durante estos cinco años las piezas salieron con los mismos dibujos y estampaciones aunque desapareció la china opaca y resurgieron las vajillas de la primera época, blancas y fileteadas de azul y verde.
Las marcas
Toda la loza de Sargadelos salía con su marca correspondiente, incisa en la primera y segunda época y grabada en la tercera y cuarta. Junto a las marcas se podían ver las iniciales de los artistas y a veces unos números que se relacionaban con el tamaño de las piezas. Sargadelos llegó a utilizar alrededor de veinticinco marcas.

Siglos XX y XXI


En 1949 el ceramista Isaac Díaz Pardo  creó una fábrica en El Castro, —O Castro de Samoedo—, un lugar de la parroquia de Osedo, en el concejo de Sada. La fábrica se llamó Cerámicas do Castro y comenzó con una serie limitada de obras de destacados artistas. Sus vajillas tuvieron una gran demanda, no sólo en Galicia sino en el resto del país, creciendo así la producción y el número de trabajadores.
En pleno apogeo de producción, en 1955 Díaz Pardo hizo un viaje a Argentina donde se encontraba un grupo de artistas e intelectuales españoles exiliados: Luis Seoane, Andrés Albalat (arquitecto) y Fernando Arranz entre otros. Juntos crearon el Laboratorio de Formas, una iniciativa encaminada a recuperar y estudiar las formas cerámicas de tiempos pasados y las que perduraban todavía en aquellos años. Como consecuencia de estos estudios y proyectos, fundaron una fábrica de porcelana en la ciudad de Magdalena, ubicada al este de la provincia de Buenos Aires, a unos 100 km de la capital. La fábrica se llamó La Magdalena. Fue un proyecto muy moderno, con una ordenación de trabajo circular pues los obreros cambiaban de cometido aprendiendo todas las fases del proceso de fabricación, e incluso tomaban parte en los diseños. Cerró sus puertas y actividad en 1980.
Sargadelos                                     
La continuación y puesta en marcha de la idea del Laboratorio de Formas se manifestó en la recuperación de la antigua fábrica de Sargadelos cuya planta circular se inauguró en 1970. Este edificio se levantó fuera de los restos del antiguo complejo industrial de fundición con el interés de conservar las ruinas para las que se obtuvo en 1972 el nombramiento de conjunto Histórico Artístico, lo que después se llamaría Bien de Interés Cultural.
Comenzó la nueva época fabricando servicios de mesa y piezas de decoración, empleando como colores básicos el azul y el marrón dorado, incorporando el rojo en las piezas muy especiales pues el proceso de este color encarecía el producto. Se dio importancia a las formas clásicas incorporando además nuevas formas vanguardistas salidas del estudio de Laboratorio de Formas y diseñadas por Luis Seoane. Tuvieron especial interés los retratos de personajes célebres de las letras y el arte, tanto en forma escultórica como en jarras Mambrú. La primera de esta serie fue la obra dedicada a Rosalía de Castro seguida por Antonio Machado, León Felipe, Castelao, Unamuno, Valle Inclán y Pérez Galdós y el pintor Picasso. Personajes del medioevo como el maestro Mateo, el obispo Gelmírez o la popular heroína, María Pita. En otro momento salió la serie fauna con reproducciones de toda clase de pájaros propios de Galicia, gatos, vacas, etc.
Otra serie que tuvo una aceptación popular y de gran éxito fue la de los amuletos, figuras pequeñas para colgar del cuello, cada una con su leyenda particular, inspiradas en las historias de las meigas y la forma de defenderse de sus hechizos.
Las joyas de Sargadelos fueron también muy apreciadas en su combinación de plata y cerámica; se fabricaron sortijas, pulseras, dijes, collares, pendientes, etc.
En 1988 se instaló un museo donde está expuesto todo el material recuperado de las antiguas fábricas de fundición además de la zona dedicada a la cerámica española y en especial a la cerámica de Sargadelos de cada época.
Dependiendo económicamente de la fábricas de Sargadelos y de Castro se puso en marcha una editorial llamada Ediciós do Castro; un museo de arte contemporáneo situado en Sada, llamado Museo Carlos Maside; un centro de comunicación que recibe el nombre de Instituto Galego de Información; el Seminario de Estudos Galegos. Para la difusión de la cerámica existen las Galerías Sargadelos distribuidas por toda Galicia, Madrid y Barcelona.

                http://www.sargadelos.com/tiendaonline/es/productos/category/37/vajillas/relieve

                                                           

                                                               
                                        http://www.galeriasargadelos.com/tienda/es/Sargadelos

                                                                       



                                                                 CERÁMICA ANTIGÜA DE SARGADELOS







                                       PIEZAS MODERNAS DE SARGADELOS



                                                                          Entremeseras            
     

TALLER DE TENDENCIAS CERÁMICAS


Su objetivo es situar a Sargadelos en la vanguardia tecnológica y del diseño artístico, conectándola con la tendencia y las evoluciones del sector.
Desde 1972 se han celebrado en las instalaciones de la fábrica de Sargadelos (Cervo) los “Encuentros Internacionales de Experiencias Cerámicas” que reunían durante el mes de agosto en sus instalaciones a alrededor de 50 participantes. Su procedencia y experiencia era muy dispar, e incluso se aceptaban solicitudes que no presentaban ningún tipo de vínculo con el sector cerámico o del vidrio, ya que también se han realizado investigaciones en otros campos.
En el año 2006 se revisan sus objetivos y su organización. En primer lugar se cambia su denominación por la de Taller Internacional de Tendencias Cerámicas. Con este cambio se le da un carácter más especializado. Se aspira a que estos encuentros, ahora de 21 días, sirvan como punto de unión e intercambio de experiencias, tanto entre los participantes como para la propia fábrica.
En el Taller Internacional de Tendencias Cerámicas se ha implicado a las tres universidades gallegas a través de un centro de cada una de ellas: Escuela de Diseño Industrial (A Coruña), Bellas Artes (Pontevedra) y el Instituto de Cerámica (Santiago de Compostela).

Con el nuevo modelo se han reducido las plazas. Así el último año han sido 24 los participantes, gracias a lo cual se han logrado sesiones de trabajo más dimensionadas y productivas.


 


                                                                           


                                                                               













21 de julio de 2013

STA MARÍA (COLEGIATA )


Introducción
La iglesia de Santa María de Toro es un edificio construido en la segunda mitad del siglo XII, en tiempos del reinado de Fernando II de León, en aquellas décadas en que León y Castilla se separaron como reinos independientes hasta los tiempos de Fernando III en que se unirían para siempre.
Colegiata de Santa María de Toro
Probablemente, el solar donde se asienta estuviese ocupado por otro templo anterior, de estilo prerrománico y tiempos de las primeras repoblaciones.
La colegiata de Toro actual es una voluminosa construcción del románico tardío cuya estampa impone una fuerte impronta estética como en pocos casos en el románico español. Como veremos, es deudora en sus planteamientos de las cercanas catedrales de Zamora y Salamanca.
Nave central de la colegiata

Historia
La colegiata de Toro se llevó a cabo desde el último tercio del siglo XII (alrededor de 1170) hasta bien entrado el XIII, en su estructura básica, aunque hay que señalar que la portada occidental no se terminó hasta finales del siglo XIII, durante el reinado de Sancho IV, e incluso algunas otras partes se seguían trabajando en el XIV.
Capitel interior
Como consecuencia de tan largo periodo se aprecian diferentes maneras de enfocar la construcción, aunque ello no ha afectado a su armonía general.
La construcción románica se considera realizada en dos fases sucesivas por talleres bien distintos y diferenciados en sus planteamientos.
Dos tipos de piedra con colores bien distintos

Un primer maestro, empleando como material la piedra caliza blanquecina, fue el creador de la magnífica cabecera y portadas laterales usando un lenguaje románico evolucionado y refinado, incluso con planteamientos vanguardistas como fue su intención de crear un templo abovedado con crucería, como en los casos de Zamora y Salamanca.

Paradójicamente el segundo maestro que finaliza la construcción y cubre el templo emplea recursos más arcaizantes (bóvedas de cañón para nave principal y transepto) y utiliza piedra arenisca de color más rojizo.
Bóvedas de medio cañón
Planta
La planta de la colegiata de Toro es parecida a la de la catedral de Zamora, presentando forma de cruz latina mediante tres naves de tres tramos (por tanto, algo más corta que la catedral zamorana que tiene cuatro tramos), más ancha la central. El transepto es ligeramente resaltado en planta y tiene la misma anchura que la nave central, por lo que el crucero es exactamente cuadrado. La cabecera tiene tres ábsides escalonados semicirculares.
Se dispuso, como en la catedral de Salamanca, una torre en el lado norte de la fachada principal de la colegiata. También dispuso de una galería porticada adosada al muro septentrional hoy desaparecida.
En tiempos posteriores, el edificio perdió parcialmente su original planta románica al adosarse una sacristía al brazo sur del transepto y un porche que tapa el hastial occidental.
Exterior de la colegiata
Cabecera
Dadas las relaciones entre la catedral de Zamora y la primera fase de la colegiata de Toro, se ha especulado que la cabecera de ésta podría ilustrarnos sobre cómo fue aquélla.
La monumental cabecera está formada por tres ábsides, más alto y profundo el central, al modo convencional. Los ábsides laterales son muy sobrios, pues sus muros son completamente lisos, menos por el ventanal central y una imposta alineada con sus alféizares.
Cabecera de la colegiata
El ábside central, por tanto, es el que concentra toda la decoración. La articulación vertical la protagonizan anchas columnas que van desde el zócalo inferior hasta la cornisa. Más original es la separación de dos niveles de arcos. En el inferior, son ciegos y arista viva, mediante que el piso superior tiene arcos tipo portada (tres en cada calle) con arquivolta plana sobre columnillas. El arco central de cada calle tiene una aspillera de iluminación.
Águilas
Las cornisas de todos los ábsides llevan una decoración idéntica a la catedral de Zamora y otras iglesias románicas zamoranas, con arquillos trilobulados que se apoyan sobre ménsulas apiramidadas invertidas.
Hay que destacar que el ábside central tiene bastante menos altura que el presbiterio, lo que permite la apertura de un rosetón en su muro de cierre oriental, solución de iluminación que se exportó al cercano románico gallego con gran profusión.
En cuanto a la escultura monumental de los ventanales, hay algunos capiteles historiados. Se encuentran en distinto estado de conservación, pero la temática de varios de ellos es identificable.
Uno de ellos lleva la escena del caballero victorioso, iconografía de origen francés que se ha relacionado con la figura de Carlomagno. Se trata de un jinete que pisa con su caballo la cabeza grotesca de un supuesto vencido. La escena es contemplada por una dama.
Otros dos capiteles, aunque mutilados, parecen representar episodios neotestamentarios vinculados a los Reyes Magos y la Última Cena.
Última Cena en un capitel mutilado
Tampoco faltan los animales del bestiario, como águilas apicadas entre grandes ramas vegetales.
La portada románicas
La Colegiata de Toro tiene tres portadas medievales originales. A diferencia de la catedral de Zamora, las puertas laterales no se abren en los hastiales del transepto, sino en el centro de las naves laterales.
Puerta norte
La puerta norte es un elegante ejemplar, muy restaurado en sus partes inferiores -plintos y columnas- en 1933. Tiene la particularidad de que las columnas se agrupan de tres en tres con ábaco común.
Las arquivoltas son cuatro.
Portada norte de la Colegiata de ToroLa exterior tiene una serie de figuras radiales. Se trata de Cristo en Majestad junto a la Virgen y otra figura que podría ser San Juan Evangelista. Al tener barba, también podría ser San Juan Bautista, según la iconografía de la Deesis bizantina. A los lados se nos muestran los 24 ancianos de la Apocalipsis, con lo que queda confirmado que se trata de la representación del Juicio Final, que frecuentemente aparece en el tímpano pero en esta ocasión lo hace en una arquivolta.
En la segunda arquivolta aparecen motivos vegetales, que semejan cogollos de alcachofas o similar.
También son muy interesantes las siguientes arquivoltas, con una buena colección de figuras de ángeles.
Puerta sur
La puerta meridional es la más sencilla de las tres con que cuenta la colegiata. La parte inferior en la que hay tres parejas de columnas parece que es de la primera fase de construcción, como atestigua el color blanquecino de la piedra caliza empleado. En la segunda fase se continuaría con las arquivoltas ligeramente apuntadas y cuya decoración es geométrica fundamentalmente.
Encima se abrió un pequeño óculo cuya decoración geométrica y vegetal de las roscas enlaza con el ornato exterior del cimborrio.
Puerta meridional
La portada occidental o de La Majestad
La puerta occidental es la llamada de Majestad. Aunque es una de las más afamadas puertas de la arquitectura gótica española, hay que decir que su arranque es tardorrománico. En efecto, la parte baja se construyó a comienzos del siglo XIII (posiblemente alrededor de 1230-1240) y nos dejó los altos plintos cilíndricos y las columnas con sus capiteles historiados.
Decimos parte tardorrománica para diferenciarla del sector gótico superior del que luego nos ocuparemos pero una minuciosa observación nos hace ver que estamos ante una estructura de un gótico primitivo, como se apresa en la sección octogonal de los capiteles, sus hojarasca vegetal desprendida de la superficie o el dinamismo de las figuras esculpidas.
Estos capiteles se encuentran bastante erosionados, aunque todavía se aprecia un Epifanía y la famosa escena del burro tumbado por la carga que lleva sobre su lomo.
Puerta de La Majestad. Colegiata de Toro
Una vez hecho este arranque de la primera mitad de siglo, debieron quedar interrumpidas las obras para ser proseguidas varias décadas más tarde, a finales del siglo XIII. En este momento se esculpen las columnas de las jambas que se dispusieron sobre las columnas antes citadas, el parteluz y la estructura superior de dintel, tímpano y arquivoltas. Por una inscripción del dintel se sabe que fue policromada por Domingo Pérez durante el reinado de Sancho IV, por lo que podríamos estar hablando de unas fechas próximas a 1290 para las pinturas y muy poco anterior la escultura.
Las pinturas que hoy vemos fueron descubiertas en una restauración de 1980 cuando se comprobó que, bajo numerosas capas de pintura más modernas, se encontraba la original.
La iconografía de la puerta es doble. Por un lado nos remite al clásico motivo de la Dormición y Coronación de la Virgen, como motivo principal, pero de manera secundaria también lo hace del Juicio Final, con escenas de enorme expresividad en relación a los tormentos de los condenados que aparecen en la parte derecha de la arquivolta exterior.

La Puerta de la Majestad se encuentra bajo un pórtico o nártex del siglo XIII entre la torre y un pilar erigido para tal fin, y que se construyó para protegerla. Luego, posiblemente en el siglo XIV se construyó la alargada capilla de Santo Tomás que lo antecede para servir de lugar de enterramientos.
Los vanos
La colegiata tiene varias ventanas de gran calidad, especialmente dos del costado norte muy decoradas. A su vez hay que citar sus numerosos rosetones, nada menos que seis: hastiales occidental y de los dos extremos del transepto, presbiterio y otros dos en la nave lateral, donde se prefirieron estos óculos circulares que ventanas convencionales como sucede en la nave norte.
Rosetón del hastial sur del transepto
El Cimborrio
Sin duda, el origen del cimborrio de la colegiata de Toro hay que buscarlo en la catedral de Salamanca que a su vez parte de la catedral zamorana. En efecto, estos tres forman el grupo llamado "Los Cimborrios del Duero", al que hay que añadir un cuarto, llamada Torre del Melón se la antigua sala capitular de la catedral vieja de Plasencia.
Exteriormente presenta dos pisos y forma prismática de dieciocho lados, cuatro de ellos ocultos por las características torrecillas.
Cimborrio
Los vanos están ornamentados por arquivoltas polilobuladas.
Mucho se ha hablado del carácter bizantino de estos coquetos cimborrios del Duero. Sin embargo, lo que hace especiales a éstos en concreto es su articulación vertical, decoración y las cuatro columnas de las esquinas.
Interior del cimborrio
Está claro que el cimborrio es un elemento de raigambre paleocristiana y bizantina que llega al mundo románico por el contacto entre la Italia bizantina y el románico lombardo originario del norte de Italia. De hecho una mayoría de templos monásticos y catedralicios románicos que tiene tres naves y transepto incorporan esta bella estructura.
Pero insistimos, lo que hace a estos cimborrios especiales es su original disposición de elementos, que nos remite la región poitivina de Francia.
Vista general de la Colegiata de Toro


El interior
En el interior también se aprecian los titubeos comentados y la sucesión de dos fases y talleres. El primero establece un planteamiento de pilares cruciformes con columnas en sus caras y también en los codillos y que estarían proyectados para bóvedas de crucería. Esto mismo es lo realizado en la Catedral de Salamanca.
Arcos torales y cimborrio de la Colegiata de Toro
Sin embargo, el segundo taller, más anticuado y apegado a lo románico, abovedará con medio cañón sobre arcos fajones la nave central y la nave del transepto.
Por su parte, las naves laterales se abovedan con crucería de ocho nervios, menos los primero tramos que lo hace con bóveda de aljibe.
Bóveda de uno de los tramos de la nave lateral sur
Los arcos torales del crucero se prolongan verticalmente mediante unas anómalas pechinas y por encima se alza la linterna del cimborrio con dos pisos de ventanales y bóveda de ladrillo.
Ábside lateral
En cuanto la cabecera, los ábsides laterales llevan bóvedas de medio cañón puro en los presbiterios y bóveda de horno en los ábsides. En el central, el presbiterio tiene bóveda de cañón apuntado.
Capitel con leones

Hay varios capiteles figurados en el interior del templo que muestran una aceptable calidad, aunque sin llegar a la excelencia de la catedral de Salamanca. En ellos podemos ver los típicos animales del bestiario románico como dragones, arpías y leones. Más interesante es el capitel que nos muestra a Daniel en el foso con nada menos que seis leones junto a él. Otro muestra la despedida del caballero a su dama.

Capitel esculpido a bajorrelieve en una columna de la iglesia