Nació el 14 de setiembre de 1920 en Paso de los Toros, Uruguay,
donde sus padres Brenno Benedetti (químico farmacéutico y enólogo) y
Matilde Farrugia se conocieron y se casaron. En 1922 se trasladaron a
Tacuarembó, capital del departamento, y poco después a Montevideo, donde
en 1928 nació Raúl, el hermano menor, enólogo en su juventud, que años
más tarde habría de destacarse en el dibujo comercial y en la pintura.
Mario ingresó en el Deutsche Schule de Montevideo, donde completó los
seis años de Enseñanza Primaria y aprendió alemán, lo que le sirvió
posteriormente para ser el primer traductor de Kafka en Uruguay. Cuando
en esas aulas se hizo presente el nazismo, fue inmediatamente retirado
por don Brenno.
Durante dos años fue alumno del liceo Miranda, pero el resto de
Secundaria lo cumplió como estudiante libre. En esos mismos años
aprendió taquigrafía, que durante largo tiempo fue su medio de vida. A
los 14 años empezó a trabajar, primero como taquígrafo, luego como
vendedor, funcionario público, contable, periodista, locutor de radio,
traductor. Se formó como periodista junto a Carlos Quijano, en el
semanario Marcha. En 1946 se casó con Luz López Alegre, que falleció en
abril de 2006. Durante quince años integró el personal de una importante
inmobiliaria, llegando a desempeñar el cargo de Gerente General. En
1948 funda y dirige la revista Marginalia y luego integra la redacción
del semanario Marcha, en el que llegó a dirigir la sección literaria.
Como periodista trabajó en El Diario, La Mañana (donde codirigió con
Álvarez Olloniego la página literaria “Al pie de las letras”) y La
Tribuna Popular, donde comenzó a hacer crítica cinematográfica y
teatral. Integró además el staff del Semanario Brecha, y colaboró con El
País de Madrid, la revista Punto Final de Santiago de Chile, la revista
Crisis de Buenos Aires, entre otras.
Formó parte del grupo de la Revista Número de Montevideo junto a
Idea Vilariño, Carlos Martínez Moreno, Emir Rodríguez Monegal, Sarandy
Cabrera y Manuel Antonio Claps.
Desde 1968 a 1971 dirigió el Centro de Investigaciones
Literarias, de la Casa de las Américas, en La Habana, y además integró
el Consejo de Dirección de esa misma Institución. De 1971 a 1973 dirigió
el Departamento de Literatura Hispanoamericana, en la Facultad de
Humanidades y Ciencias de Montevideo. En 1973 a raíz del golpe militar
renunció a este último cargo y debió abandonar el país por razones
políticas. Etapas de sus doce años de exilio fueron Argentina, Perú,
Cuba y España. A partir de 1985, con el restablecimiento de la
democracia en su país residió una parte del año en Montevideo y otra en
Madrid.
Ha publicado más de 80 libros con más de 1200 ediciones y ha
sido traducido a más de 25 lenguas. Su obra aborda diversos géneros:
poesía, cuento, novela, ensayo y crítica literaria. Como humorista
publicó numerosas crónicas bajo el seudónimo Damocles, primero en Marcha
y luego en la revista Peloduro. Ha escrito además numerosas letras de
canciones, reunidas en el volumen Canciones del Más Acá (1988) e
incorporadas al repertorio de más de cuarenta cantantes, entre los que
figuran Joan Manuel Serrat, Nacha Guevara, Los Olimareños, Daniel
Viglietti, Alfredo Zitarrosa, Pablo Milanés, Soledad Bravo, Amparo
Ochoa, Laura Canoura, Rosa León, los Gambino, Eduardo Darnauchans,
Adriana Varela, Numa Moraes, Tania Libertad, Marilina Ross, etc. El
recital A dos voces, de canto (Daniel Viglietti) y poesía (Mario
Benedetti) ha sido presentado en veinte ciudades de América Latina y
Europa.
Ha integrado jurados de cine en los festivales internacionales
de La Habana, San Sebastián y Valladolid, y de literatura en Uruguay,
Argentina, Cuba, México, Ecuador, Panamá y España.
El Consejo de Estado de Cuba le otorgó en 1982 la Orden Félix
Varela y en 1989 la medalla Haydée Santamaría. En 1987, Amnistía
Internacional confirió en Bruselas el Premio Llama de Oro a su novela
Primavera con una esquina rota, y en 1995 le fue otorgada en Chile la
medalla Gabriela Mistral, así como en 2005 la medalla Pablo Neruda. En
1996 obtuvo en Uruguay el Premio Especial Bartolomé Hidalgo a su obra
ensayística. En 1993 la Universidad de Buenos Aires lo designó Profesor
Honorario, y en 1996 en Uruguay le fue otorgado el título de Profesor
Emérito en la Facultad de Humanidades y Ciencias. En 1997 fue nombrado
Doctor Honoris Causa por las Universidades de Alicante, Valladolid y La
Habana, y en el 2004 recibió igual distinción de la Universidad de la
República en Montevideo. En 1999 le fue otorgado en España el VIII
Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. En el mismo año, en
Uruguay, el Ministerio de Educación y Cultura le otorgó (conjuntamente
con el narrador Julio da Rosa) el Gran Premio Nacional a la Actividad
Intelectual. En 1999 la Cámara de Representantes de Colombia le otorgó
la Orden de la Democracia en el grado Gran Cruz. En el año 2005 le fue
otorgado en Santander, España, el Premio Internacional Menéndez Pelayo.
Recibió el Premio Alba en la categoría Letras y la Orden Francisco de
Miranda Primera Clase por parte del Gobierno Bolivariano de Venezuela en
2007, y en 2008 el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de
Córdoba, Argentina.
Algunas veces en compañía de su mujer y en otras ocasiones en
forma individual emprendió numerosos viajes, que incluyen países como
España, Francia, Alemania, Suiza, Dinamarca, Noruega, Suecia, Bélgica,
Gran Bretaña, Austria, Finlandia, Italia, Grecia, Portugal, Unión
Soviética, Bulgaria, Egipto, Estados Unidos, Argentina, Cuba, México,
Nicaragua, Brasil, Chile, Ecuador, Colombia, Venezuela, Perú, Panamá y
Costa Rica.
Fallece el 17 de mayo de 2009
( Trabajó
como taquígrafo, vendedor, funcionario público, contable, periodista,
locutor de radio y traductor). Ha publicado más de 80 libros con más de
1200 ediciones y ha sido traducido a más de 25 lenguas. Un día como hoy,
de 1920, nació el escritor y poeta Mario Benedetti.
COMO ÁRBOLES
Quién hubiera dicho
que estos poemas de otros
iban a ser
míos,
Después de todo ,hay hombres que no fui
y sin embargo quise ser,
si no por una vida , al menos por un rato
o por un parpadeo;
en cambio hay hombres que fui
y ya no soy ni puedo ser,
y esto ,no siempre es un avance,
a veces es una tristeza
Hay deseos profundos y nonatos
que prolongué como coordenadas
Hay fantasías que me prometi
y desgraciadamente no he cumplido
y otras que me cumplí sin prometérmelas
Hay rostros de verdad
que alumbraron mis fábulas;
rostros que no vi más ,pero siguieron
vigilándome desde
la letra en que los puse
Hay fantasmas de carne , otros de hueso
también hay los de lumbre y corazón
o sea cuerpos en pena , almas en júbilo
que vi o toqué o simplemente puse
a secar
a vivir
a gozar
a morirse.
Pero además está ,lo que advertí de lejos.
Yo también escuché una paloma
que era de otros diluvios
Yo tambén destrocé un paraíso
que era de otras infancias
Yo también gemí un sueño
que era de otros amores
Asi pues,
desde este misterioso confín de la existencia
los otros me ampararon como árboles
con nidos o sin nidos,
poco importa.
No me dieron envidia sino frutos
Esos otros están
aqui:
sus poemas
son mentiras de a puño
son verdades piadosas.
Están aqui
rodeándome
juzgándome
con las pobres palabras que les di
Hombres que miran tierra y cielo
a través de la niebla
o sin sus anteojos
También a mí me miran
con la pobre mirada que les di
Son otros que están fuera de mi reino,
claro,
pero además,
estoy en ellos
Aveces tienen lo que nunca tuve
A veces aman lo que quise amar
A veces odian lo que estoy odiando
de pronto me parecen lejanos,
tan remotos
que me dan vértigo y melancolía
y los veo minados por un duelo sin llanto
y ,otras veces , en cambio
los presiento tan cerca,
que miro por sus ojos
y toco por sus manos
y cuando odian me alegro de su rencor
y cuando aman me arrimo a su alegría
Quién hubiera dicho
que estos poemas míos
iban a ser
de otros.
He elegido este BLOG ,y he copiado este enlace,porque me parece muy completo
ESCUDO DE SANTIAGO
La historia de Santiago de Compostela se remonta a la prehistoria, la cultura castreña, la llegada de los romanos y, como punto de inflexión, el encuentro del supuesto enterramiento del Apóstol Santiago.
A partir de ese momento la ciudad se conformará en torno al centro de
poder representado por el arzobispo de Santiago y su representación
física, la Catedral. El Camino de Santiago marcó desde entonces el devenir de la ciudad.
Orígenes
Extensión aproximada de la Villa Sancti Iacobi.
En el territorio que actualmente ocupa la Catedral de Santiago existía un poblado romano, que se tiende a identificar como la mansión romana de Aseconia y existió entre la segunda mitad del siglo I y el siglo V. El poblado desapareció pero permaneció una necrópolis reutilizada como cantera que estuvo en uso quizás hasta la época del Reino Suevo de Galicia, llegando hasta el siglo VII.
Los reyes asturianos comprendieron el peligro secesionista. Van a
utilizar cuantos recursos estén en su mano para impedirlo. En primer
lugar, se van arrogar la genuina representación de la tradición goda en
materia de religión y leyes con lo que pretenden asegurar la unicidad
del poder. En segundo lugar: van a nombrar a un heredero de sangre real,
aunque segundón, para gobernar a Galicia. Pero la invención más genial
es la creación de Compostela. Aprovechando la noticia del descubrimiento
del cuerpo del Apóstol, el rey de Asturias funda a sus expensas una
iglesia que rodeará de privilegios. En torno de la iglesia situará
comunidades y fundará un pueblo que desde el principio goza de
prerrogativas reales. El rey de Asturias logra un doble objetivo:
encontrar un patrón para su causa, un Santiago caballero, matamoros, y
al mismo tiempo una ciudad fiel hasta el límite al rey asturiano
enclávada en el corazón de Galicia. Santiago será un brazo extendido del
monarca asturiano en Galicia.2
El nacimiento de Santiago como se conoce ahora está ligado al descubrimiento (presumible) de los restos del Apóstol Santiago entre el 820 y el 835, la elevación del rango religioso de los restos, la Universidad y, en la actualidad, la capitalidad de Galicia.
La figura que se convirtió en patrón de España en el siglo XVII, opositando con otras tan señeras como Santa Teresa de Jesús o San Millán
de la Cogolla, y que sigue siendo capaz de atraer desde hace más de dos
milenios hacia una punta occidental de Europa a millares de peregrinos
de todo el mundo por los caminos de la devoción, la curiosidad, la
cultura, la búsqueda personal o cualquier otra razón, no sólo era el
fruto de "pescador de hombres", como le pronosticara Jesús. Aunque su
biografía sí se encuentra en el vértice de una religión naciente y luego
masiva, o en el de un joven continente europeo que buscaba definir su
identidad en caminos de divergencia-convergencia similares al
despliegue-repliegue de los surcos de la venera o vieira del peregrino.
Según una tradición medieval, como aparece por primera vez en la Concordia de Antealtares (1077), el eremita Pelayo, alertado por luces nocturnas que se producían en el bosque de Libredón, avisó al obispo de Iria Flavia, Teodomiro, quien descubrió los restos de Santiago el Mayor y de dos de sus discípulos en el lugar en que posteriormente se levantaría Compostela, topónimo que podría venir de Campus Stellae (Campo de la Estrella), o más probablemente de Composita tella (tierras hermosas), eufemismo por cementerio. El descubrimiento propició que Alfonso II,
necesitado de cohesión interna y apoyo externo para su reino, hiciera
un peregrinaje —anunciado en el interior de su reino y en el exterior— a
un nuevo lugar de peregrinación de la cristiandad en un momento en que la importancia de Roma había decaído y Jerusalén no era accesible al estar en poder de los musulmanes.
Poco a poco se fue desarrollando la ciudad. Primero se estableció una
comunidad eclesiástica permanente al cuidado de los restos, formada por
el obispo de Iria y los monjes de Antealtares, en la que
espontáneamente se asentó un población heterogénea, aunque
fundamentalmente estaba formada por emigrantes procedentes de las aldeas
próximas y fue aumentando a medida que progresaba la peregrinación por
razones religiosas por todo el Occidente peninsular, reforzada por el
privilegio concedido por Ordoño II en 915
por el que se establecía que cualquiera que permaneciera cuarenta días
sin ser reclamado como siervo pasaba a ser considerado como hombre libre
con derecho a residir en Compostela. El primer habitante conocido de
Compostela es, de hecho, un extranjero: Bretenaldo Franco, cuya mención
más antigua corresponde al año 955.
El santuario fue adquiriendo relevancia política. De este modo allí fueron coronados monarcas del Reino de Galicia y del Reino de León como Sancho Ordóñez; Ordoño IV, Sancho I o Bermudo II. La ciudad fue creciendo y Sisenando II la fortificó en el año 969, conformando lo que se conoció como Locus Sancti Iacobi.3 Dado el auge que estaba cobrando, la ciudad fue destruida por Almanzor el 10 de agosto del año 997, el cual sólo respetó el sepulcro del apóstol. Al volver los habitantes comenzó la reconstrucción y, a mediados del siglo XI, el obispo Cresconio dotó a la ciudad de un recinto de fosos y una nueva muralla, sobre el antiguo anillo de empalizadas para proteger los nuevos barrios que habían surgido alrededor del Locus.4 Además, reivindicó para ella la condición de Sede Apostólica.
El año 1075 el obispo Diego Peláez
dio comienzo a la construcción de la catedral románica. El aumento del
peregrinaje hace de Compostela un lugar de referencia religiosa en
Europa, lo que aumenta su importancia, y la ciudad se ve recompensada
también políticamente al alcanzar, en la época del arzobispo Diego Gelmírez, la categoría de metropolitana para la iglesia compostelana (1120). Liberada de la vieja tutela de los arzobispos de Braga, que mantuvieron su autoridad sobre la mayor parte de las diócesis del naciente reino de Portugal, la Iglesia de Santiago tenía jurisdicción sobre la mayoría de las de León y Asturias (la Archidiócesis de Oviedo
solo fue creada en 1954). Santiago era, además, centro de un gran
señorío feudal gobernado por los obispos de Compostela, que iba desde el
río Iso
hasta el Atlántico. Desde Santiago se organizó la resistencia armada
frente a las invasiones normandas, los cuales conocían al Reino de
Galicia como Jakobsland (País de Santiago).
Un hecho importante, desde el punto de vista político, fue la coronación por Diego Gelmírez de Alfonso Raimúndez, el futuro Alfonso VII,
en la catedral compostelana como rey de Galicia. Desde el punto de
vista religioso, sin embargo, hay que resaltar la concesión del
privilegio del Año Santo Jubilar Jacobeo mediante la bula Regis Aeterni del papa Alejandro III en 1181. Desde el punto de vista social, cabe mencionar el prematuro levantamiento burgués contra Gelmírez y la reina Urraca en 1117.
En estos años se redactó el Códice Calixtino,
un conjunto de textos reunidos en los años finales del arzobispado de
Gelmírez y que se presentaba como de la autoría del papa Calixto II, fuente fundamental de la historia de la peregrinación a la tumba del apóstol.
Durante el arzobispado de Berenguel de Landoria Santiago estuvo levantada en armas desde el año 1318, un levantamiento encabezado por el noble Afonso Suárez de Deza. La solución al conflicto se produjo en el denominado día de la Ira, el 16 de septiembre de 1320 cuando en el Castillo de la Rocha Forte se asesinó a los líderes de la revuelta. Tras los acontecimientos, el 27 de septiembre se firmó la paz.
Entre los siglos XII y XIII se fue articulando la red de calles dentro del recinto amurallado. La llegada de la peste negra a la ciudad supuso una fuerte recesión demográfica, que empezó a remontar a partir de 1380. En el siglo XV tenía entre 4000 y 5000 habitantes.
Edad Moderna
Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago.
El cabildo compostelano, dirigido por el deán Diego de Muros III promovió obras de gran importancia con un carácter propio del humanismo, como el Hostal de los Reyes Católicos y el Estudio Viejo, germen de la futura universidad que fue fundada en 1495 por Lope Gómez de Marzoa. Este hecho y la labor del arzobispo Alonso III de Fonseca
le dan un nuevo empuje a la atracción de Santiago, en particular en
Galicia, a pesar del descenso relativo de la importancia de la ciudad.
Santiago fue sede de la Real Audiencia del Reino de Galicia desde 1508, pero la presión eclesiástica hizo que se trasladara a La Coruña en 1578. Las reformas del poder monacal marcaron el renacimiento de San Martiño Pinario y el Convento de San Paio de Antealtares, lo que contribuyó a dar ocasión a una intensa actividad constructiva.
A principios del siglo XVII se produce un periodo de decadencia en la ciudad. En su obra Annuales Eclesiásticos, el italiano Cesare Baronnio, confesor del papa Clemente VII, puso en tela de juicio la peregrinación del apóstol a Hispania. Este dato fue recogido en el Breviario Romano
y produjo un grave daño a la ciudad de las peregrinaciones. El Cabildo
Compostelano consiguió poco tiempo después que se modificase el
Breviario, pero apareció una nueva dificultad: la Orden de los
Carmelitas, en los años 1617 y 1626, promovió a Santa Teresa como copatrona de España,
con las pérdidas económicas que conllevaba para Santiago. De nuevo el
Cabildo logró, con la ayuda de importantes personalidades de la sociedad
del momento, como Quevedo, devolver al apóstol la condición de único patrono de España.
Aún hubo un nuevo hecho similar, ya que en 1643
las Cortes proponen un nuevo copatrono de España, San Miguel Arcángel,
pero esta propuesta tuvo corta vida ya que ese mismo año Felipe IV estableció a Santiago como único patrono de España y ordenó que, todos los 25 de julio,
se hiciera una ofrenda regia de 1000 escudos de oro al arzobispado de
Santiago, a la vez que concedió una gran pensión de 20 años para
sufragar la realización de un retablo a su honra (que se comenzó a
construir el año 1658).
Estos hechos produjeron una bonanza económica que hizo posible costear
nuevas construcciones y reformas que se multiplicaron por toda la
ciudad, obras en las que se plasmó un estilo propio y al mismo tiempo
universal, el barroco compostelano.
Esplendor barroco
La prosperidad del cabildo catedralicio y de los monasterios hizo de
Santiago un centro artístico puntero. En un primer momento comenzaron a
trabajar en el taller de la Catedral una serie de maestros de obras y
arquitectos foráneos, como el madrileñoJosé Vega y Verdugo, el portuguésFrancisco de Antas, el abulenseJosé Peña de Toro, el cántabroMelchor de Velasco o el Arquitecto Real Pedro de la Torre.
En este taller y en el de San Martiño Pinario se formó un grupo de arquitectos gallegos que hacia el año 1670 tomaron las riendas de las obras que se estaban desarrollando en toda la ciudad. Figuras egregias como el compostelano Diego de Romay, Domingo de Andrade (torre del reloj), Fray Tomás Alonso, el leonés Fray Gabriel de Casas, Pedro de Monteagudo, Simón Rodríguez (fachada del Convento de Santa Clara), Castro Canseco (retablo de San Pelayo de Antealtares, Clemente Fernández Sarela (Casas del Cabildo y del Deán) o Fernando de Casas Novoa
(fachada del Obradoiro) hicieron de Santiago un conjunto barroco de
alto nivel a escala mundial. La magnificencia y las peculiaridades del
estilo arquitectónico de estas personalidades hacen que se hable de
barroco compostelano. El arzobispo mecenas por excelencia fue Fray Antonio de Monroy.
Santiago en este periodo se convierte en refugio de los exiliados
irlandeses que reclaman acogida y centros de formación como el Colegio
de los Irlandeses.
Santiago hasta la actualidad
En Santiago nació el primer periódico gallego: El Catón Compostelano en 1800. Avanzado el siglo XIX existen fábricas de tipo artesanal de curtidos, chocolate y gaseosas. Pero la lucha contra el inmovilismo se verá frenada por el retraso de las vías férreas (no hay tren a la Coruña hasta 1943).
En el siglo XX Santiago será testigo de un renacer galleguista con el Seminario de Estudos Galegos y la Asamblea de municipios que al albor de la Segunda República se mostró favorable a la redacción de un estatuto de autonomía
En 1943 la Diputación provincial elige mayoritariamente a su alcaldeJosé del Valle Vázquez para el cargo de procurador en Cortes en la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946), representando a los Municipios de esta provincia5 Durante la legislatura abandona ambos cargos siendo sustituido por Jorge de la Riva y Barba.
El establecimiento de la autonomía en Galicia hizo de ella la capital
gallega, obteniendo como consecuencia un nuevo empuje a finales del
siglo XX que contrarrestó ampliamente el decrecimiento relativo de su
importancia como ciudad universitaria al crearse las universidades de Vigo y La Coruña.
Es muy conocida la UNIVERSIDAD DE SANTIAGO :"FONSECA"
AYUNTAMIENTO DE GALICIA
QUIÉN ERA SANTIAGO?:
El apóstol que la tradición cristiana llama Santiago el Mayor era uno
de los dos hijos de Zebedeo y Salomé; su hermano fue Juan el
Evangelista, también apóstol. Invitado por Jesús "junto a su hermano e
inmediatamente después de Pedro y Andrés- a hacerse “pescador de
hombres", fue uno de los apóstoles que tuvo una relación más íntima y
cercana con el hijo de Dios.
Le acompañó en los primeros días de la difusión de la palabra; estuvo
presente en el Monte de los Olivos recibiendo de los labios de Jesús el
anuncio de la destrucción del templo de Jerusalén, de la completa ruina
de la ciudad y de las catástrofes que precederán al final de los
tiempos; y fue testigo de la última aparición de Jesús en Galilea tras
su resurrección.
Murió, entre los años 41 y 44, decapitado por orden de Herodes Agripa
I, cuando el rey de los judíos, en un intento postrero e inútil de
conseguir la confianza de Roma, intensificó la persecución de las
primeras comunidades cristianas. Según
la tradición, a la muerte de Jesús los apóstoles se repartieron los
lugares en que debían predicar, correspondiéndole a Santiago España y
las regiones occidentales.
Las leyendas jacobeas recogen dos versiones acerca de la presencia
del Apóstol Mártir en la península hispánica; la primera afirma que
recorrió Asturias, Galicia, Castilla y Aragón predicando la palabra de
Dios con escaso éxito.
Relata además que durante esta misión se le apareció la Virgen junto
al Ebro, sobre una columna, y allí se le ordenó construir una iglesia.
La segunda versión sostiene que tras el martirio, su cuerpo fue llevado
en barco por sus discípulos desde Jerusalén hasta Iria Flavia, en el
Finisterre.
quí la historia y la leyenda se funden para crear un relato
colorista. Una vez decapitado, su cuerpo fue arrojado fuera de la ciudad
como pasto de perros y fieras, pero sus discípulos al caer la noche, lo
recogieron y lo llevaron al puerto de Jope, donde providencialmente
apareció una embarcación aparejada y sin tripulación.
Al séptimo día de navegación arribaron a la desembocadura del río
Ulla, en Galicia. Al depositar el cuerpo del maestro en una gruesa roca,
ésta cedió como si fuera de cera hasta convertirse en el sarcófago del
santo.
La historia del Camino de Santiago se remonta a los albores del siglo
IX con el descubrimiento del sepulcro de Santiago el Mayor,
evangelizador de España. El hallazgo de este santo mausoleo está rodeado
de una rica imaginería popular que en vez de distorsionar ha preservado
y llenado de colorido la narración histórica.
Una de estas leyendas populares sitúa el extraordinario suceso en la
primitiva diócesis de Iria Flavia, cuando el ermitaño Pelayo tuvo una
"revelación divina": en la espesura del bosque ve unas "luminarias" y
"oye canciones de ángeles". Los feligreses de la antigua iglesia de San
Félix de Solobio, al pie del bosque, participan de esas visiones.
El obispo iriense Teodomiro acude al bosque y halla el mausoleo
sepulcral, identificándolo como el túmulo funerario del Apóstol
Santiago. Este hallazgo fue un hecho trascendental que deslumbró y
conmovió profundamente a los pueblos del Occidente Medieval. Ante sus
ojos se mostraron las pruebas evidentes transmitidos por documentos
irienses que identificaban la tumba.
No existen datos precisos de las circunstancias del descubrimiento
del venerado mausoleo, sus descubridores consideraron este hecho como
una revelación divina de la instauración del culto sepulcral a Santiago
en el lugar en el que fue hallado. De hecho, existen indicios de la
antigua adoración apostólica en la misma Compostela, dentro del
sepulcro.
Los estudios arqueológicos del reciente siglo pasado han arrojado más
luz sobre la tumba y el culto sepulcral a Santiago el Mayor durante los
nueve primeros siglos de la era cristiana. Las excavaciones realizadas
en el subsuelo de la Catedral de Santiago de Compostela han permitido
situar el mausoleo dentro de una necrópolis cristiana, romana y
germánica entre los siglos I y VII. Todos estos datos han ayudado a
aclarar, unir y armonizar los datos inconexos de la tradición
compostelana.
Por otro lado, desde su descubrimiento la tumba y su culto se
integraron en el movimiento cultural auspiciado por la Corte Carolingia
de Aquisgrán que sentó las bases de la Europa Medieval. Fue tan
importante este hallazgo en el viejo continente que en la literatura y
representaciones iconográficas medievales se concede al emperador
Carlomagno un importante papel en el descubrimiento del santo sepulcro.
La mayoría de los peregrinos llega a Santiago por el llamado "Camino
Francés", pero existen otras seis rutas históricas por las cuales se
puede hacer el camino santo. Lavía francesa es la más transitada y la
más promocionada, entra en España por Roncesvalles y Sompot, en los
Pirineos y atraviesa las comunidades autónomas de Aragón, Navarra, La
Rioja, Castilla y León y Galicia.
La segunda ruta conocida es la del"Camino Norte". Entra en Galicia
por Ribadeo, desde la costa, y por A Fonsagrada, desde el interior, una
vez recorrido la costa española del Cantábrico a partir de Irún
atravesando Euskadi, Cantabria y Asturias.
Fue hasta el siglo X el más frecuentado. Los peregrinos procedentes
del norte de Europa y de las Islas Británicas hacían su peregrinaje por
mar siguiendo el denominado "Camino Inglés", desembarcaban en el puerto
de la Coruña o en el de El Ferrol y desde allí continuaban a pie hasta
la Catedral.
También entra en Galicia el Camino Portugués, que lo hace por el
municipio de Tui para seguir por O Porriño, Mos, Redondela, Soutomaior,
Vilaboa, Pontevedra, Barro, Portas, Caldas de Reis, Valga, Pontecesures,
Padrón, Rois, Teo y Ames, hasta Santiago. Esta ruta tiene también una
variante que alcanza la frontera española por Chaves y, ya en Galicia,
se une al Camino del Sureste por Verín.
La quinta ruta hacia Santiago de Compostela es el "Camino del Sureste
- Vía de la Plata". Surge de la prolongación hasta Galicia de la
calzada romana que comunicaba las ciudades de Mérida y Astorga. Entra en
Galicia por A Mezquita, y desde A Gudiña cuenta con dos ramales que
atraviesa numerosos pueblos gallegos hasta alcanzar su destino.
Otra vía elegida por los peregrinos es el "Camino de Fisterra-Muxía".
Durante la Edad Media algunos peregrinos, después de venerar la tumba
del Apóstol, seguían viaje hasta Cabo Neiro (Finisterre), considerado el
fin del mundo.
El último camino utilizado por los creyentes es la "Ruta Marítima de
Mar de Arousa y Río Ulla" que conmemora la llegada en barco del Apóstol
Santiago desde Palestina. Tiene dos puntos de entrada en Galicia y se
funde en Padrón con el Camino Portugués.
Navarra es un enclave fundamental en la historia del Camino de
Santiago -uno de los fenómenos religioso-cultural más relevantes de la
Edad Media-, aquí se funden en una varias rutas, e inicia su recorrido,
por Roncesvalles, el Camino Francés. Fueron importantes además de la
mencionada, la rutas de Somport, la de la Barranca, la de Baztán, la de
Monleón a Roncal y Lumbier, la de la Ribera, la del Val de Aibar y la de
Valdorba. Y se unían en territorio navarro el Camino francés y el
Camino aragonés (con el cuarto camino francés, que atravesaba por
Somport). El rey navarro Sancho III el Mayor fue quien fijó el trazado
definitivo del Camino y quien introdujo la influencia cluniacense y el
nuevo arte románico, que se extendió luego por toda la ruta jacobea, y
cuyo esplendor se prolongó hasta el siglo XVI.
Lo mismo que Navarra fue importante para el Camino, éste lo fue para
con ella. A lo largo del reino navarro se encuentran vestigios de este
hito histórico, sobre todo, en los magníficos monumentos que dejó: la
Colegiata de Roncesvalles; la iglesia de Eunate; la Catedral de
Pamplona; la Iglesia de Torres del Río; el Monasterio de Leire; el
Castillo de Javier ...
Los peregrinos también dejaron huella a lo largo del Camino, sobre
todo en Roncesvalles, donde se construyó la famosa Colegiata-Hospital,
de estilo francés -para poder curar a los caminantes sus heridas- y la
capilla - enterramiento para peregrinos del Santi Spiritus, S. XII,
entre otros edificios. También, fueron capitales para el nacimiento de
Puente la Reina. Una vez unificados los dos ramales del Camino que
pasaban por Navarra el número de caminantes aumentó haciéndose necesaria
la creación de esta población.
A partir del siglo XVI la Ruta Jacobea comenzó ha caer en el olvido, y
ya en el siglo XX apenas había peregrinos. Pero nuevamente Navarra
entra en la historia del Camino de Santiago. Hacia 1960 la Ruta comienza
a renacer gracias a las primeras asociaciones de Amigos del Camino de
Santiago, primero en París, y luego, en 1962, en Estella, y después por
toda Europa. Su labor se vio reconocida con la declaración del Camino en
1987, por el Consejo de Europa, como "Itinerario Cultural Europeo".
Desde entonces la Ruta Jacobea ha vuelto a la vida.
La Rioja, cuenta con el tramo más corto de las comunidades
atravesadas del Camino Francés. Sin embargo la importancia histórica,
cultural, social y artística de este segmento de 65 km. es fundamental.
Baste dar algunos ejemplos.Como se ha sugerido, y según la Historia
Silense, es Sancho III el Mayor quien fija a principios del siglo XI el
que sería ya definitivo trazado del Camino Francés.
Anteriormente, de una forma más accidentada e irregular, los
peregrinos desde Pamplona se dirigían a Burgos a través de Álava y
Briviesca. La paulatina conquista militar favoreció el auge de las
peregrinaciones por el territorio riojano y la consiguiente fijación de
la ruta terrestre. En el año 923 Sancho Garcés I de Pamplona y Ordoño II
de León habían reconquistado con toda la Rioja Alta, Viguera y Nájera, -
localidad riojana que se convierte en capital del reino navarro -. Tras
la recuperación del tramo viario entre Logroño y Grañón, Sancho III
reconduce el Camino, haciendo que atraviese el vado del Ebro, donde se
encuentra Logroño. Se perseguía un clima y un trazado geográfico más
cómodo, además de buscar la aculturación y el poblamiento del
territorio. A fin de cuentas, era reaprovechar la vía romana que llevaba
a Libia (Herramélluri) desde Varea y Tricio.
Por otro lado, la leyenda de Santiago Matamoros nace en la riojana
localidad de Clavijo, a 15 km. de Logroño. En el siglo IX tuvo lugar la
legendaria batalla de Clavijo, a los pies del bello castillo musulmán
que todavía conserva gran parte de sus murallas. Los cristianos se
enfrentaron, con la ayuda del rey astur Ramiro I, según otras versiones
Ordoño I, al ejército de Banu Qasi para poner fin al llamado "Tributo de
las Cien Doncellas", es decir la obligación de la entrega anual de cien
doncellas cristianas a los musulmanes. En la batalla la milagrosa
aparición del apóstol decantó la victoria del lado cristiano y supuso la
abolición del mencionado tributo. Esto es a la vez origen del "Voto de
Santiago". Con escaso rigor se sostuvo que en el año 834 en Calahorra, y
como agradecimiento a la santa intercesión, se concedió a la iglesia de
Santiago en Compostela el pago anual de parte de su producción por
parte de los labradores. Esta renta desde el siglo XII se fue
extendiendo hasta el reino de Granada y fue abolida por las Cortes de
Cádiz en 1833. Este impuesto suponía en el siglo XVIII dos tercios del
dinero que ingresaba la Catedral.
El fuero de Logroño fue otorgado a la ciudad por Alfonso VI de
Castilla en 1095 para favorecer el rápido crecimiento de la población al
ocupar la ciudad una situación fronteriza. Fortalecerla concediéndole
igualdad jurídica de derechos, libertades y privilegios a sus
habitantes, fueran francos o del lugar, suponía fortalecer el reino.
Este fuero de población fue modelo para cerca de 80 ciudades más en todo
el norte peninsular, suponía una concepción muy moderna de la sociedad y
daba un trato de consideración a los peregrinos.
La riojana localidad de Santo Domingo de la Calzada es un enclave
fundamental del camino y es la cuna del milagro más famoso del mismo, el
del gallo y la gallina. Esta ciudad nace fundada por el santo que le da
nombre con el fin de dar servicio al peregrino. En 1120 nació para
ayudar a los peregrinos la Cofradía de Santo Domingo de la Calzada,
continúa viva y es la más antigua del mundo.
Y algunas curiosidades más. En Logroño se edita desde hace quince
años la revista "Peregrino", según opinión generalizada, la mejor de
tema jacobeo y vendida en todo el mundo. También en Logroño se encuentra
el Centro de Documentación de Temas Jacobeos, con una excelente
biblioteca temática. La red hospitalaria es perfecta en La Rioja,
habiendo albergues de en todas las poblaciones atravesadas: Logroño,
Navarrete, Ventosa, Nájera, Azofra, Cirueña Santo Domingo y Grañón. Toda
la ruta en La Rioja, exceptuando los tramos de casco urbano, se
desarrolla por camino no asfaltado. Conviene recordar que otro ramal del
Camino remonta el Valle del Ebro recorriendo la Rioja Baja e
incorporándose al Camino Francés en Logroño.
Los Castillos son el símbolo por antonomasia de la Edad Media
española. Entre los años 722 y 1422 el paisaje ibérico se llenó de estas
monumentales construcciones de piedra que se alzaban poderos en
enclaves estratégicos. Su número aumentó espectacularmente en esta época
gracias a la expansión económica que se vivía, y a la recuperación de
territorios en manos de los árabes durante centurias.
Esta coyuntura socio-económica favorable le debe mucho al Camino. El
constante trasiego de peregrinos trajo consigo movimiento de capital y
población venida de otras regiones de Europa, gente que llegó cargada de
conocimientos y dinero.
Las arcas de los reyes comenzaron a llenarse, pudiendo contratar
mercenarios para continuar con la reconquista de las tierras del sur de
Iberia. Alrededor de los castillos se levantaron pueblos -cuando había
peligro sus gentes se refugiaban en ellos- y en su interior se formaron
pequeñas y bulliciosas ciudades; con molinos, herrerías y pequeños
mercados. Estas fortalezas se constituyeron en los núcleos sociales más
relevantes del medioevo.
La sociedad de entonces era básicamente rural: la tierra suponía el
elemento económico más importante, a ella se destinaba la casi totalidad
de la mano de obra disponible, que muchas veces se veía obligada a
coger las armas para defender las posesiones de sus amos. El castillo se
erigió en elemento catalizador de todas las actividades de la sociedad,
agrícolas, gremiales, militares...
Las ciudadelas estuvieron, también, relacionadas de manera muy
directa con la consolidación y extensión de los feudos en los
territorios reconquistados a los musulmanes. El castillo solía ser la
recompensa o botín por los servicios prestados en una guerra al señor,
era el centro de una naciente y boyante propiedad rural, y también la
primera víctima de las revueltas populares y campesinas que se
sucedieron en esos siglos.
Los peregrinos realizaron su marcha hacia Compostela al abrigo de
estas magníficas construcciones que se alzaban en elevadas colinas
oteando el horizonte. En el camino pudieron admirar castillos como el de
Javier en Navarra; el del Temple en Ponferrada, el Castillo-Palacio de
Villafranca del Bierzo en León...
PERSONAJES ILUSTRES QUE HAN VISITADO LA TUMBA DEL APÓSTOL:
ALFONSO II EL CASTO :
Alfonso II el Casto, rey de Asturias (791-842) fue un personaje
fundamental en la historia de la Ruta Jacobea. La leyenda le sitúa en el
Camino cuando tuvo noticia del hallazgo del cuerpo del Apóstol. El Rey
acudió entonces a Iria Flavia con sus nobles y mandó erigir allí la
primera iglesia dedicada a
En el lugar del santo hallazgo se instaló una pequeña comunidad de
agustinos que constituyó el primer núcleo de lo que más tarde sería
Compostela. El mismo Alfonso II dio cuenta del prodigioso suceso a
Carlomagno, y la noticia se propagó entonces con rapidez por toda
Europa.
Esto es lo que se relata en el Códex Calixtinus escrito por Aymeric
Picaud. La realidad coincide con la leyenda en el hecho de que Alfonso
II ordenó la construcción de un templo dedicado al Apóstol. El resto, es
fruto de la imaginación. Para el Rey, el descubrimiento del sepulcro
del Apóstol Mártir fue un hecho muy importante no solo en el aspecto
religioso, sino militar.
En el primer tercio del siglo IX, la invasión musulmana estaba
prácticamente consolidada y únicamente los reinos del norte se resistían
a su dominación. Alfonso II, al contrario que sus antecesores era
partidario de reanudar la guerra contra los árabes. El hallazgo de los
restos de Santiago, fechados hacia el año 830, supuso encontrar también
el elemento necesario para unir a los reinos cristianos en la lucha
contra el enemigo invasor.
Así surge la figura de un Santiago que de pacífico apóstol de Cristo
se convierte en guerrero que aplasta con su caballo los cuerpos de los
moros y degüella sus cabezas espada en mano. Un santo que, según la
tradición, presidirá las más importantes batallas de la Reconquista,
ayudando a superar el complejo de inferioridad que aquejaba a los
pueblos cristianos. Estos, poco a poco, van recuperando sus dominios y
convierten a Compostela en el principal foco de atracción espiritual del
Reino astur-leonés, y poco después de toda Europa.
Aymeric Picaud
Uno de los peregrinos más conocidos en la Ruta Jacobea es el monje
francés Aymeric Picaud, autor de la "Guía del peregrino de Santiago de
Compostela" escrita hacia el año 1140 e incluída en el libro V del
"Codex Calixtinus", también llamado "Liber Sancti Jacobi".
Esta obra de Picaud está considerada como la primera guía turística
del mundo e incluye un pormenorizado y exacto estudio de la Ruta
Jacobea, con una visión muy particular y nada favorable de los pueblos
ibéricos que atravesaba el Camino. Reflejó muchos detalles anecdóticos,
descripciones de pueblos, avisos de peligros...
El religioso francés dividió el itinerario, a través del " Camino
Francés", en trece etapas perfectamente delimitadas, cada una de las
cuales debía hacerse en vario días, según "el ánimo de cada grupo de
peregrinos", a razón de unos 35 kilómetros diarios a pie, o casi el
doble si se hacía el Camino a caballo. Señaló las distancias entre
pueblos, los santuarios y monumentos del trayecto, e incluyó
observaciones sobre gastronomía, potabilidad de las aguas, carácter de
las gentes y costumbres de los pueblos. Una guía realmente completa y
muy "moderna" para la época.
Picaud también aborda en su obra el poder curativo del Apóstol
Santiago, que según él procedía de un don concedido por Dios a los
apóstoles. Con esta afirmación lo que pretendía era promocionar el
santuario de Compostela, y para ello se ayudó de la narración de algunas
enfermedades curadas por Santiago, afirmando que "devolvía la vista a
los ciegos, el habla a los mudos, la vida a los muertos y curaba a las
gentes de toda clase de enfermedades para gloria y alabanza de Cristo".
Así mismo, el monje relata en su guía la historia del descubrimiento
del cuerpo de Santiago en tierras gallegas, una narración que hoy en día
es la más extendida. Sitúa Picaud el prodigioso hecho en Iria Flavia el
año 813, bajo el reinado de Alfonso II, el Casto, en el Reino Astur y
Carlomagno en Occidente (la realidad histórica indica que Alfonso II por
esos años si gobernaba, pero Carlomagno ya había fallecido).
Felipe II
No todos los peregrinos que han pasado por el Camino de Santiago son o
ha sido gente anónima. A lo largo de su historia la Ruta ha sido
testigo del peregrinaje de gente ilustrísima, incluidos miembros de casa
reales como: Matilde, hija del rey de Inglaterra Enrique I en 1125;
Guillermo X, duque de Aquitania, en 1137; Alfonso VII en 1138; el rey de
Francia, Luis VII, en 1154, y en 1325, Santa Isabel de Portugal.
Pero no han sido los únicos, a lo largo del Camino se pueden
encontrar edificaciones en las que aparece una placa recordando el paso
por ese pueblo de algún personaje destacado. Es el caso de Ligonde, en
Lugo, donde se asegura que paró a descansar durante su peregrinaje
Felipe II, Rey de España.
Este poderoso rey llegó a gobernar más de la mitad de Europa
occidental, toda América al sur de río Grande, las islas Filipinas y
otros territorios de Asia. Empezó a gobernar España, en nombre de su
padre ausente Carlos V, en 1543, cuando contaba 16; más tarde, en 1554,
se convirtió formalmente en el gobernador de media Italia y, mediante
matrimonio, de Inglaterra; por último, en 1556 pasó a gobernar todas las
posesiones de Carlos V, muerto en 1558.
Durante todos los años de su mandato, hasta su muerte en 1598, tuvo
serios problemas con el gobierno que nunca pudo resolver. Dado lo vasto
de su imperio se tuvo que enfrentar en numerosas ocasiones a los
levantamientos de los estados bajo su control. España tampoco era fácil
de regir. La división de la península en autonomías cada una con sus
propias leyes e instituciones le supuso más de un quebradero de cabeza,
le limitaba mucho a la hora de gobernar.
Se casó en cuatro ocasiones, con la princesa María de Portugal, que
falleció joven; con María Tudor, reina de Inglaterra; con Isabel de
Valois, y finalmente con su sobrina veinte años más joven, Ana de
Austria, con la que se dice fue muy feliz.
Rodrigo Díaz de Vivar "El Cid"
Según el Romancero castellano, Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido
como "El Cid Campeador", el gran héroe popular cristiano, fue uno de los
ilustres peregrinos que llegaron a Compostela a postrarse ante el
Apóstol Santiago.
Aunque este dato no está confirmado. La ubicación de El Cid en el
Camino es fruto de numerosas leyendas jacobeas surgidas tras su muerte.
En estas narraciones se sitúa al héroe castellano en la Ruta defendiendo
a los peregrinos de los ataques musulmanes. Rodrigo Díaz de Vivar nació
en Burgos el año 1040 y falleció en Valencia el año 1099. Su conocido
sobrenombre se lo dieron los musulmanes que le dieron el título de seid o
cid (señor, jefe) llamándole "Mío Cid" (Mí Señor).
Los cristianos por su parte le llamaron "El Cid Campeador" (el señor
victorioso) por sus victorias. La leyenda de sus hazañas ha ensombrecido
la realidad histórica de este caballero valiente. Los relatos
literarios son tantos que, sin ninguna razón, han llegado a poner en
duda su existencia real e histórica.
El Cid real, no el gran héroe retratado en el mítico "El cantar del
mío Cid", era un mercenario que luchaba al lado de quien le pagara,
tanto cristianos como árabes, un guerrero sin patria. Aunque esta visión
desmitificadora de Rodrigo Díaz de Vivar tampoco puede creerse por
completo, las fuentes de las que procede esta negativa visión es de
historiadores musulmanes de la época.
Totalmente diferente es el Cid del romance "El cantar del mío Cid",
leyenda, y balada, donde se le describe como generoso con sus amigos,
marido y padre afectuoso; soldado valeroso; conquistador noble,
magnánimo con los vencidos, firmemente fiel a su país y su rey; el
hombre cuyo nombre y hazañas se sigue admirando hoy en día. Y cuya
figura, a pesar de los siglos aún sigue muy presente entre los
españoles.
Es muy difícil encontrar a alguien que no sepa quien es el Cid
Campeador, y no hay muchas figuras históricas que puedan presumir de lo
mismo. Claro que esto se debe en gran medida al romance que narra su
vida, una de las obras más importantes de la literatura española.
PARA LOS NOSTÁLGICOS QUE CONOCEIS SANTIAGO DE COMPOSTELA Y PARA LOS QUE NO LA CONOCEIS :
LOS OJOS EMITEN UNA ENERGÍA QUE ES LA MISMA ENERGÍA DEL ALMA,POR ESO,
SON CONOCIDOS COMO LAS VENTANAS DEL ALMA.
CUANDO MIRO EN LOS OJOS Y DEJO QUE LOS OTROS MIREN EN MIS OJOS,ESTOY ABRIENDO PUERTAS HACIA UN MUNDO DE COMPRENSIÓN Y AMOR