:Lucia ,Jesus MasanaAngelina: agutierrezmasero@ yahoo.es;Vincent Correcher ;vagarne

14 de agosto de 2013

ASUNCIÓN DE MARÍA




TODA ESPLÉNDIDA,LA HIJA DEL REY ( SALMO 45,14 )

UNA GRAN SEÑAL APARECIÓ EN EL CIELO,UNA MUJER VESTIDA DE SOL,CON LA LUNA BAJO SUS PIES

Y UNA CORONA DE DOCE ESTRELLAS  SOBRE SU CABEZA (Ap 11, 19_ 12, 1 )

LA ASUNCIÓN DE MARÍA,ES UNA PARTICIPACIÓN SINGULAR EN LA RESURRECCIÓN DE JESÚS "S.S. JUAN PABLO II


 


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Los dogmas marianos, hasta ahora, son cuatro: María, Madre de Dios; La Virginidad Perpetua de María, La Inmaculada Concepción y la Asunción de María.



FUNDAMENTO DE ESTE DOGMA
El Papa Pío XII bajo la inspiración del Espíritu Santo, y después de consultar con todos los obispos de la Iglesia Católica, y de escuchar el sentir de los fieles, el primero de Nov. de 1950, definió solemnemente con su suprema autoridad apostólica, el dogma de la Asunción de María. Este fue promulgado en la Constitución"Munificentissimus Deus":
"Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo".

¿Cual es el fundamento para este dogma? El Papa Pío XII presentó varias razones fundamentales para la definición del dogma:

1-La inmunidad de María de todo pecado: La descomposición del cuerpo es consecuencia del pecado, y como María, careció de todo pecado, entonces Ella estaba libre de la ley universal de la corrupción, pudiendo entonces, entrar prontamente, en cuerpo y alma, en la gloria del cielo.
2-Su Maternidad Divina: Como el cuerpo de Cristo se había formado del cuerpo de María, era conveniente que el cuerpo de María participara de la suerte del cuerpo de Cristo. Ella concibió a Jesús, le dio a luz, le nutrió, le cuido, le estrecho contra su pecho. No podemos imaginar que Jesús permitiría que el cuerpo, que le dio vida, llegase a la corrupción.
3-Su Virginidad Perpetua: como su cuerpo fue preservado en integridad virginal, (toda para Jesús y siendo un tabernáculo viviente) era conveniente que después de la muerte no sufriera la corrupción.
4-Su participación en la obra redentora de Cristo: María, la Madre del Redentor, por su íntima participación en la obra redentora de su Hijo, después de consumado el curso de su vida sobre la tierra, recibió el fruto pleno de la redención, que es la glorificación del cuerpo y del alma.
La Asunción es la victoria de Dios confirmada en María y asegurada para nosotros. La Asunción es una señal y promesa de la gloria que nos espera cuando en el fin del mundo nuestros cuerpos resuciten y sean reunidos con nuestras almas.
Madre Adela Galindo SCTJM

La Asunción de la Virgen Santísima
De la constitución apostólica
Munificentíssimus Deus
del Papa Pío XII
Con esta constitución apostólica, el Papa Pío XII proclamó el dogma de la Asunción el 1ro de Noviembre de 1950.Tomado de la Liturgia de las Horas del 15 de Agosto.  (AAS 42 [19501, 760-762. 767-769)

Tu cuerpo es santo y sobremanera glorioso
    Los santos Padres y grandes doctores, en las homilías y disertaciones dirigidas al pueblo en la fiesta de la Asunción de la Madre de Dios, hablan de este hecho como de algo ya conocido y aceptado por los fieles y -lo explican con toda precisión, procurando, sobre todo, hacerles comprender que lo que se conmemora en esta festividad es, no sólo el hecho de que el cuerpo sin vida de la Virgen María no estuvo sujeto a la corrupción, sino también su triunfo sobre la muerte y su glorificación, a imitación de su hijo único, Jesucristo.
    Y, así, san Juan Damasceno, el más ilustre transmisor de esta tradición, comparando la asunción de la santa Madre de Dios con sus demás dotes y privilegios, afirma, con elocuencia vehemente:
    "Convenía que aquella que en el parto había conservado intacta su virginidad conservara su cuerpo también después de la muerte libre de la corruptibilidad. Convenía que aquella que había llevado al Creador como un niño en su seno tuviera después su mansión en el cielo. Convenía que la esposa que el Padre había desposado habitara en el tálamo celestial. Convenía que aquella que había visto a su hijo en la cruz y cuya alma había sido atravesada por la espada del dolor, del que se había visto libre en el momento del parto, lo contemplara sentado a la derecha del Padre. Convenía que la Madre de Dios poseyera lo mismo que su Hijo y que fuera venerada por toda criatura como Madre y esclava de Dios."
    Según el punto de vista de san Germán de Constantinopla, el cuerpo de la Virgen María, la Madre de Dios, se mantuvo incorrupto y fue llevado al cielo, porque así lo pedía no sólo el hecho de su maternidad divina, sino también la peculiar santidad de su cuerpo virginal:
    "Tú, según está escrito, te muestras con belleza; y tu cuerpo virginal es todo él santo, todo él casto, todo él morada de Dios, todo lo cual hace que esté exento de disolverse y convertirse en polvo, y que, sin perder su condición humana, sea transformado en cuerpo celestial e incorruptible, lleno de vida y sobremanera glorioso, incólume y participe de la vida perfecta."
    Otro antiquísimo escritor afirma:
    "La gloriosísima Madre de Cristo, nuestro Dios y salvador, dador de la vida y de la inmortalidad, por él es vivificada, con un cuerpo semejante al suyo en la incorruptibilidad, ya que él la hizo salir del sepulcro y la elevó hacia si mismo, del modo que él solo conoce."
    Todos estos argumentos y consideraciones de los santos Padres se apoyan, como en su último fundamento, en la sagrada Escritura; ella, en efecto, nos hace ver a la santa Madre de Dios unida estrechamente a su Hijo divino y solidaria siempre de su destino.
    Y, sobre todo, hay que tener en cuenta que, ya desde el siglo segundo, los santos Padres presentan a la Virgen María como la nueva Eva asociada al nuevo Adán, íntimamente unida a él, aunque de modo subordinado, en la lucha contra el enemigo infernal, lucha que, como se anuncia en el protoevangelio, había de desembocar en una victoria absoluta sobre el pecado y la muerte, dos realidades inseparables en los escritos del Apóstol de los gentiles. Por lo cual, así como la gloriosa resurrección de Cristo fue la parte esencial y el ú1timo trofeo de esta victoria, así también la participación que tuvo la santísima Virgen en esta lucha de su Hijo había de concluir con la glorificación de su cuerpo virginal, ya que, como dice el mismo Apóstol: Cuando esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra escrita: "La muerte ha sido absorbida en la victoria."
    Por todo ello, la augusta Madre de Dios, unida a Jesucristo de modo arcano, desde toda la eternidad, por un mismo y único decreto de predestinación, inmaculada en su concepción, asociada generosamente a la obra del divino Redentor, que obtuvo un pleno triunfo sobre el pecado y sus consecuencias, alcanzó finalmente, como suprema coronación de todos sus privilegios, el ser preservada inmune de la corrupción del sepulcro y, a imitación de su Hijo, vencida la muerte, ser llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial, para resplandecer allí como reina a la derecha de su Hijo, el rey inmortal de los siglos.
-Versión electrónica del documento realizada por las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María. SCTJM.



Que el Misterio de la Asunción Ilumine a la Iglesia y a la Humanidad Entera.Catequesis mariana
S.S. Juan Pablo II
15 de agosto de 1995
1. "Una mujer, vestida del sol"(Ap 12, l).
Hoy, solemnidad de la Asunción, la Iglesia refiere a María estas palabras del Apocalipsis de san Juan. En cierto sentido, nos relatan la parte conclusiva de la "mujer vestida del sol" nos habla de María elevada al cielo. Por eso la liturgia las enlaza oportunamente con la parte inicial de la historia de María: con el misterio de la visitación a la casa de santa Isabel. Se sabe que la visitación tuvo lugar poco después de la anunciación, como leemos en el evangelio de san Lucas: "En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá" (Lc 1, 39). Según una tradición, se trata de la ciudad de Ain-Karim. María, habiendo entrado en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. ¿Acaso deseaba contarle lo que le había sucedido, cómo había acogido la propuesta del ángel Gabriel, convirtiéndose así, por obra del Espíritu Santo, en la Madre del Hijo de Dios? Sin embargo, Isabel la precedió y, bajo la acción del Espíritu Santo, continuó con palabras suyas el saludo del enviado angélico. Si Gabriel había dicho: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo" (Lc 1, 28), ella, como prosiguiendo, añadió: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno" (Lc 1, 42). Así pues, entre la anunciación y la visitación, se forma la plegaria mariana más difundida: el Ave María.
Amadísimos hermanos y hermanas: hoy, solemnidad de la Asunción, la Iglesia vuelve idealmente a Nazaret lugar de la anunciación; va espiritualmente hasta el umbral de la casa de Zacarías, en Ain-Karim, y saluda a la Madre de Dios con las palabras: "¡Ave, María!", y junto con Isabel, proclama: "¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!" (Lc 1, 45). María creyó con la fe de la anunciación, con la fe de la visitación, con la fe de la noche de Belén y de la Natividad. Hoy cree con la fe de la Asunción, o más bien, ahora en la gloria del cielo, contempla cara a cara el misterio que penetró toda su existencia terrena.
2. En el umbral de la casa de Zacarías, nace también el himno mariano del Magníficat. La Iglesia lo repite en la liturgia de este día, porque ciertamente María, con mayores motivaciones aún, lo proclamó en su Asunción al cielo: "Engrandece mi alma al Señor y mí espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, santo es su nombre" (Lc 1, 46-49).
María alaba a Dios, y él la alaba. Esta alabanza se ha difundido ampliamente en todo el mundo. En efecto, ¿cuántos son los santuarios marianos en todas las regiones de la tierra dedicados al misterio de la Asunción! Sería verdaderamente difícil enumerar aquí a todos.
"María ha sido llevada al cielo, se alegra el ejército de los ángeles", proclama la liturgia de hoy en el canto al Evangelio. Pero se alegra también el ejército de los hombres de todas las partes del mundo. Y numerosas son las naciones que consideran a la Madre de Dios como Madre y su Reina. En efecto el misterio de la Asunción está unido a su coronación como Reina del cielo y de la tierra; "Toda espléndida, la hija del rey" --como anuncia el salmo responsorial de la liturgia de hoy-- (Sal 45, 14) para ser elevada a la derecha de su Hijo: "De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir" (antífona del Salmo responsorial).
3. La Asunción de María es una participación singular en la resurrección de Cristo. En la liturgia de hoy san Pablo pone de relieve esta verdad, anunciando la alegría por la victoria sobre la muerte, que Cristo consiguió con su resurrección, "porque debe él reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. El último enemigo en ser destruido será la muerte" (1 Cor 15, 25-26). La victoria sobre la muerte que se manifiesta claramente el día de la resurrección de Cristo, concierne hoy, de modo particular, a su madre. Si la muerte no tiene poder sobre él, es decir sobre su Hijo, tampoco tiene poder sobre su madre, o sea, sobre aquella que le dio la vida terrena.
En la primera carta a los Corintios, san Pablo hace como un comentario profundo del misterio de la Asunción. Escribe así: "Cristo resucitó de entre los muertos como primicias de los que durmieron. Porque, habiendo venido por un hombre la muerte, también por un hombre viene la resurrección de los muertos. Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo. Pero cada cual en su rango: Cristo como primicias; luego los de Cristo en su venida» (1 Cor15, 20-23). María es la primera que recibe la gloria; la Asunción representa casi el coronamiento del misterio pascual.
Cristo ha resucitado, venciendo la muerte, efecto del pecado original , y abraza con su victoria a todos los que aceptan con fe su resurrección. Ante todo a su Madre, librada de la herencia del pecado original mediante la muerte redentora del Hijo en la cruz. Hoy Cristo abraza a María, inmaculada desde su concepción, acogiéndola en el cielo en su cuerpo glorificado, como acercando para ella el día de su vuelta gloriosa a la tierra, el día de la resurrección universal que espera la humanidad. La Asunción al cielo es como una gran anticipación del cumplimiento definitivo de todas las cosas en Dios, según cuanto escribe el Apóstol: "Luego, el fin, cuando entregue (Cristo) a Dios Padre el Reino, para que Dios sea todo en todo" (1 Cor 15, 24, 28). ¿Acaso Dios no es todo en aquella que es la madre inmaculada del Redentor?
¡Te saludo, hija de Dios Padre! ¡Te saludo, madre del Hijo de Dios! ¡Te saludo, esposa mística del Espíritu Santo! ¡Te saludo, templo de la santísima Trinidad!
4. «Y se abrió el santuario de Dios en el cielo, y apareció el arca de su alianza en el santuario. "Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza"(Ap 11, 19-12,1). Esta visión del Apocalipsis, se considera, en cierto sentido, la ultima palabra de la mariología. Sin embargo, la Asunción que aquí se expresa magníficamente, posee al mismo tiempo su sentido eclesiológico. Contempla a María no solo como Reina de toda la creación, sino también como Madre de toda la Iglesia. Y como Madre de la Iglesia, María, elevada al cielo y coronada, no deja de estar implicada en la historia de la Iglesia, que es la historia de la lucha entre el bien y el mal. San Juan escribe: "Y apareció otra señal en el cielo: un gran dragón rojo" (Ap 12, 3). En la sagrada Escritura, ya desde los primeros capítulos del libro del Génesis (cf. Gn 3, 14), se conoce a este dragón como el enemigo de la mujer. En el Apocalipsis, el mismo dragón se pone delante de la mujer que está a punto de dar a luz, decidido a devorar al niño apenas nazca (cf. Ap 12, 4). El pensamiento va espontáneamente a la noche de Belén y a la amenaza contra la vida de Jesús, recién nacido, constituida por el perverso edicto de Herodes, que ordena "matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo" (Mt 2, 16).
De todo lo que el Concilio Vaticano II ha escrito, emerge de modo singular la imagen de la Madre de Dios, insertada vivamente en el misterio de Cristo y de la Iglesia. María, Madre del Hijo de Dios, es, a la vez, Madre de todos los hombres, quienes en el Hijo han llegado a ser hijos adoptivos del Padre celestial, Precisamente aquí se manifiesta la lucha incesante de la Iglesia. Como una madre a semejanza de María, la Iglesia engendra hijos a la vida divina, y sus hijos, hijos e hijas en el Hijo unigénito de Dios, están amenazados constantemente por el odio del "dragón rojo: Satanás".
El autor del Apocalipsis, al mismo tiempo que muestra el realismo de esta lucha que continúa en la historia, pone de relieve también la perspectiva de la victoria definitiva por obra de la mujer, de María que es nuestra abogada y aliada potente de todas las naciones de la tierra. El autor del Apocalipsis habla de esta victoria: "Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo" (Ap 12, 10).
La solemnidad de la Asunción pone ante nuestros ojos el reinado de nuestro Dios y el poder de Cristo sobre toda la creación.
5. ¡Cómo quisiera que por doquiera y en todas las lenguas se expresara la alegría por la Asunción de María! ¡Cómo quisiera que de este misterio surgiera una vivísima luz sobre la Iglesia y la humanidad! Que todo hombre y toda mujer tomen conciencia de estar llamados, por caminos diferentes, a participar en la gloria celestial de su verdadera Madre y Reina.
¡Alabado sea Jesucristo!
 



LA ASUNCIÓN DE MARÍA 
Audiencia General
S.S. Juan Pablo II9 de julio, 1997.
 
La tradición de la Iglesia muestra que este misterio "forma parte del plan divino, y está enraizado en la singular participación de María en la misión de su Hijo".
"La misma tradición eclesial ve en la maternidad divina la razón fundamental de la Asunción. (...) Se puede afirmar, por tanto, que la maternidad divina, que hizo del cuerpo de María la residencia inmaculada del Señor, funda su destino glorioso".
Juan Pablo II destacó que "según algunos Padres de la Iglesia, otro argumento que fundamenta el privilegio de la Asunción se deduce de la participación de María en la obra de la Redención".
"El Concilio Vaticano II, recordando el misterio de la Asunción en la Constitución Dogmática sobre la Iglesia (Lumen Gentium), hace hincapié en el privilegio de la Inmaculada Concepción: precisamente porque ha sido 'preservada libre de toda mancha de pecado original', María no podía permanecer, como los otros hombres, en el estado de muerte hasta el fin del mundo. La ausencia de pecado original y la santidad, perfecta desde el primer momento de su existencia, exigían para la Madre de Dios la plena glorificación de su alma y de su cuerpo".
El Papa señaló que "en la Asunción de la Virgen podemos ver también la voluntad divina de promover a la mujer. De manera análoga con lo que había sucedido en el origen del género humano y de la historia de la salvación, en el proyecto de Dios el ideal escatológico debía revelarse no en un individuo, sino en una pareja. Por eso, en la gloria celeste, junto a Cristo resucitado hay una mujer resucitada, María: el nuevo Adán y la nueva Eva".
Para concluir, el Papa aseguró que "ante las profanaciones y el envilecimiento al que la sociedad moderna somete a menudo al cuerpo, especialmente al femenino, el misterio de la Asunción proclama el destino sobrenatural y la dignidad de todo cuerpo humano".
Adaptado de: Vatican Information Services VIS 970709 (350)



En la Asunción, el cuerpo de María, cuerpo de mujer, es exaltado
La teóloga Cettina Militello explica implicaciones de esta verdad de fe
Zenit

El Papa recordó los 50 años de la proclamación del dogma de la Asunción el 1ro de Noviembre del 2000.  La teóloga Cettna Militello, en el Foro Internacional de Mariología en Roma acertó que se trata de una verdad de fe que tiene mucho que decir a nuestra cultura.  
«El lazo de unión entre el dogma de la Asunción y el Jubileo no es casual --indica la profesora Militello, catedrática en las facultades teológicas «Marianum» y «Teresianum» de Roma y presidente de la Sociedad Italiana Para la Investigación Teológica--. Ya en el 1950, el año en el que Pío XII lo proclamó, era un año santo. La misma constitución apostólica "Munificentisimus Deus", que proclama esta verdad de fe, tiene un tono doxológico, es un himno de alabanza a Dios por las maravillas realizadas en María. Y la alabanza es una dimensión típicamente jubilar».

--¿Pero qué puede decir la Asunción al hombre de hoy?

--En el contexto de transición cultural en el que vivimos, con un hombre contemporáneo que cada vez más se enfrenta a la búsqueda de sentido, yo creo que el tema a subrayar es el de la corporeidad: este dogma dice que el cuerpo de María, cuerpo de mujer, es exaltado. Es un hecho que para nosotros es paradójico: justamente el cuerpo femenino, en nuestra cultura, ha sido durante mucho tiempo el emblema del desprecio. María, en cambio, exaltada en su Asunción, revoluciona esta idea: nuestra corporeidad, por muy enferma que esté, está llamada a la transfiguración en el diseño de Dios.

--María muestra, por tanto, lo que nos espera...

--Sí. Pero dice también algo sobre nuestra condición de hoy, sobre este cuerpo nuestro, lugar de la relación con el otro y con la creación. En el fondo de la Asunción está el misterio de la Encarnación que hay que tomarlo en serio: si Cristo se ha hecho carne, tampoco la dimensión corpórea es ya la de antes. El resucitado nos ha sumergido ya en la nueva realidad, nos lleva a interpretar el espacio y el tiempo en manera diversa. Lo que en María se ha cumplido ya en plenitud, también nosotros estamos llamados a experimentarlo en forma sacramental en la relación con nuestro cuerpo.

--Pero, ¿qué tiene que decir el cuerpo de María elevado a los cielos sobre nuestro destino último?

--Es para nosotros horizonte, meta, signo de esperanza. María nos muestra la plenitud de la carne: la salvación no es una dimensión desencarnada. Las imágenes de las que se sirve la Escritura, los bienes que se nos han prometido, lo dicen claramente. No se trata de hacer una física de las realidades últimas: todo queda en el misterio. Pero imágenes como las del Apocalipsis (la esposa, el banquete...) nos hacen intuir en forma simbólica que la plenitud no será sólo espiritual.

--¿Por qué se hace memoria de este dogma justo en la fiesta de Todos los Santos?

--Hay un nexo profundo entre María y la comunión de los santos. Lo que contemplamos en la Asunción como un «privilegio» de la Madre de Dios, en la solemnidad de Todos los Santos se hace un hecho participado y común. Es un designio que implica a todos los redimidos: los del cielo y junto a ellos todos los que viven en gracia. La comunión de los santos, en efecto, no es sólo de los que nos han precedido: se relaciona, para usar la definición clásica, también con la Iglesia peregrinante, la que vive en el mundo. La Asunción, por tanto, es la primera, no la única. Y en la fiesta de Todos los Santos celebramos la coparticipación en todo lo que ella goza. Pío XII podía perfectamente promulgar este dogma el día de la Asunción. 

 


10 de agosto de 2013

MOZART

                             

                                NO ES MAGNÍFICO?  LO ESCUCHO MUUUCHAS VECES!!

8 de agosto de 2013

23 de julio de 2013

SARGADELOS (GALICIA ) ESPAÑA

                 

CASCADA EN CERVO  (LUGO )


                                                             

Tierras gallegas elaboradas con ideas de nuestro tiempo”.
 Bajo este lema se resume la identidad de Sargadelos, desde
 que Antonio Raimundo Ibáñez pusiera en marcha a principios
 del siglo XIX la iniciativa de convertir las ricas arcillas gallegas
 en innovadoras lozas decoradas.

Sería ya entrado el siglo pasado cuando Sargadelos culminara
 su proyecto, añadiendo al caolín otra materia prima propia: la
 cultura gallega, renovando los motivos, las formas y los
 colores genuinos.

Con esas mismas tierras, cultura y tradicción de siempre,
 la empresa continúa pujando en el mundo actual con
 nuevas ideas que conjugan uno de los proyectos más
 vitales de nuestro tiempo.

Xardíns do pazo de Sargadelos Ampliar                                                                                                                     
Xardíns do pazo de Sargadelos

1806-1809

Fundación


A Cerámica de Sargadelos xurdiu da iniciativa ilustrada de Antonio Raimundo Ibáñez nos primeiros anos do século XIX, coa inauguración dunha fábrica de louza nesa parroquia do concello de Cervo (Lugo) no ano 1806.

Nado na bisbarra asturiana dos Oscos, o 17 de outubro de 1749, Antonio Raimundo
 Ibáñez foi unha figura senlleira da nosa primeira industrialización.
A súa personalidade emprendedora levouno, desde a súa mocidade, a desenvolver
 actividades innovadoras, como a explotación de roteiros comerciais entre Ribadeo
 e Cádiz ou o Báltico, coas que puido constituír a "Real Compañía Maritima" en 1788.

Investindo os capitais acadados, e contando coa protección en Madrid de Godoy,
 primeiro ministro de Carlos IV, foi quen de erguer unha potente siderurxia no lugar
 de Sargadelos, e de asegurar a súa viabilidade cun contrato do Estado para producir
 municións no ano 1794. Ademais, dos seus altos fornos saíron moitos dos canos, cadeas,
 rodas hidráulicas, útiles de cociña e demais ferramentas das empregadas na España do
 século XVIII. E mesmo chegaron a crearse fermosos conxuntos escultóricos, fontes
públicas e balaustres decorativos que aínda se poden recoñecer nalgunhas cidades galegas.

Pouco tempo despois, engrandeceu a súa obra coa creación da fábrica de louza,
que comezou as primeiras probas no ano 1806. O proxecto permitiulle a Raimundo
 Ibáñez desenvolver o seu gusto refinado polas artes plásticas ao mesmo tempo que
 aproveitar a oportunidade de mercado que supuxo o cesamento das importacións de
 louzas "Bristol" inglesas. A prol desta iniciativa, tivo parte da súa infraestrutura siderúrxica
 e, sobre todo, a calidade sobresaínte dos xacementos de caolíns existentes nas proximidades
 de Sargadelos.


Peza de cerámica de Sargadelos que representa un galo. Ampliar
Representación dun galo nunha peza de Sargadelos

Industria

A produción cerámica é a principal actividad de de Sargadelos dende que, no S. XVIII,
 Antonio Raimundo Ibáñez foi quen de pór en marcha o seu emprendemento industrial
 na Mariña luguesa.

As producións de Sargadelos sobresaen polo orixinal deseño e o coidado con que son
 fabricadas cada unha das súas pezas. Todas as súas vaixelas, figuras e xoias de porcelana
 dura están decoradas e rematadas a man antes de saíren dos fornos das súas factorías no
 Castro, Sada (A Coruña) e Sargadelos, Cervo (Lugo). 


Cervo
Municipio de España
Bandera de Cervo
Bandera
Escudo de Cervo
Escudo
Cervo
Cervo
Ubicación de Cervo en España.
Cervo
Cervo
Ubicación de Cervo en la provincia de Lugo.
PaísFlag of Spain.svg España
• Com. autónomaFlag of Galicia.svg Galicia
• ProvinciaLugo (provincia).svg Lugo
• ComarcaMariña Occidental
• Partido judicialVivero
Ubicación43°40′11″N 7°24′34″O / 43.6696938-7.4095392Coordenadas:43°40′11″N 7°24′34″O / 43.6696938-7.4095392 (mapa)
Superficie77,86 km²
Parroquias6
Población4 483 hab. (2012)
• Densidad57,58 hab./km²
GentilicioCervense
Código postal27891
Pref. telefónico982
Alcalde (2007)Alfonso Villares Bermúdez (PP)
PatrónSan Roque
PatronaVirgen del Carmen
Sitio webhttp://www.concellodecervo.com
Cervo es un municipio de España. Pertenece a la provincia de Lugo, en Galicia, y a la Comarca de la
 Mariña Occidental.
Población en 2010: 4.595 personas según el INE. En 1995 Burela se separó del ayuntamiento de Cervo


                                                                                 

Industria: 

EN CERVO SE HALLA LA FÁBRICA DE CERÁMICA  "SARGADELOS"

La he visitado personalmente  y quedé fascinada por la ubicación,(,rodeada de abundante vegetación),
,instalaciones y exposición de piezas magníficas,a la vez de personal muy atento y muy profesional



Talla de una pieza de Sargadelos Ampliar
Matricería. Talla de un modelo de plato con relieve

Diseño

    Las porcelanas de Sargadelos se distinguen por la
 originalidad de sus diseños, inspirados en motivos y
 formas tradicionales de la cultura gallega.

Todas las creaciones de Sargadelos son reconocibles por
sus colores propios, tipografía genuina y moldes exclusivos,
 fruto del talento de artistas gallegos tan sobresalientes
 como Luis Seoane e Isaac Díaz Pardo.

Xosé Vizoso, junto con Xosé Díaz, fueron los primeros
 diseñadores que tuvo el nuevo Sargadelos bajo las ideas
 de Seoane y la supervisión y el saber hacer de Díaz Pardo
 para alcanzar la eficacia en sus diseños, concibiendo, proyec
tando y realizando formas basadas en una necesaria búsqueda
 de información que otorgue significado y sitúe en el tiempo
 las obras desarrolladas.

Incorporaciones posteriores como Rosendo Díaz, Carlos
 Silvar, Pepe Blanco, entre otros conforman hoy un equipo
 fiel al lema "tierras gallegas elaboradas con ideas de
 nuestro tiempo".

Además, Sargadelos siempre estuvo abierta a colaborar
 con artistas de prestigio, desde las primeras formas de
 Souto, Colmeiro, Castelao, Maside, Laxeiro, en los años
1950/60, pasando por las de otros gallegos más jóvenes
como Acisclo, Caruncho, X. Quessada, Silverio Rivas,
 Ignacio Basallo, Jorge Barbi, Xavier Toubes, Correa
 Corredoira, Francisco Leiro o Antonio Murado; pero
 también de figuras internacionales de fuera de Galicia,
 como Hernández Pijuán, Erik Varenkan, Norman Trapman,
 Oteiza, o de ceramistas como María Bofil, Arcadio Blasco,
 Enrique Mestre, Luis Castaldo y Ángel Garraza, entre
 otros muchos, que aportaron sus conocimientos en colabo
raciones, experiencias de talleres y seminarios, adaptando
 algunos de ellos, sus creaciones a nuestras formas propias
 y la manera de trabajar de los talleres de Sargadelos.

                                                            











                                                                          Antonio Raimundo Ibáñez, notable enciclopedista de familia hidalga de escasos recursos, dedicado desde muy joven a negocios de importación y exportación, introdujo inovaciones tecnológicas para sus fábricas. Asentado en Ribadeo, inició una industria siderúrgica,y en el año 1806 creó conjuntamente una manufactura de cerámica que estuvo en sus primeros tiempos dedicada a la fabricación de loza fina para vajillas con estampación e influida de la loza inglesa, en aquel tiempo muy valorada. En 1808, tras el éxito de la inauguración de la fábrica de cerámica, Carlos IV le condecoró con la Cruz de Carlos III, otorgándole los títulos de marqués de Sargadelos y conde de Orbaiceta.
Como consecuencia de la guerra de la Independencia y sus sucesos revolucionarios, Antonio Raimundo Ibáñez fue asesinado el año 1808, sucediéndole en el cargo de la fábrica su cuñado Francisco Acevedo, quien contrató para la dirección de la misma al portugés Antonio Correa de Saa.
A partir de esta nueva dirección la fábrica produjo un tipo de cerámica decorada con filetes en rojo y azul y escudos en oro. Correa decidió en 1829 montar su propia fábrica por lo que la dirección de Sargadelos recayó en esa fecha en Hilario Marcos. Las vajillas de ese tiempo eran realizadas en blanco, sin ser posible la competencia con las piezas inglesas, deseo de su fundador. Al pasar la propiedad de la fábrica a José Ibáñez por la muerte de su padre en 1832, se formó una sociedad con el sevillano Antonio de Tapia con el fin de emprender de nuevo «la fabricación de loza fina», contratándose como director al inglés Richard, cargo que ejerció hasta 1842. Durante este tiempo murió prematuramente José Ibáñez y su viuda debió ponerse al frente ya que su hijo era menor; debido a la débil situación económica de la empresa tuvo que arrendarla en 1845.
La fábrica de cerámica pasó por cuatro etapas, cada una con sus características, cerrándose definitivamente en 1875. En el último tercio del siglo XX resurgió la manufactura de cerámica en Sargadelos, ocupando edificios nuevos y respetando las ruinas antiguas como conjunto Histórico–Artístico, nombramiento que le fue dado en 1972

Los comienzos

Ibáñez contó en primer lugar con la materia prima necesaria que se encontraba además muy cercana: arcillas, caolines, leña, cursos de agua. Tenía además muy próximo el puerto de San Ciprián para enviar desde allí los productos a lugares lejanos, imitando así la iniciativa inglesa.
La creación de la fábrica de cerámica en 1806 supuso un nuevo sistema de producir, introduciendo el proceso mecánico que vendría a sustituir la pieza hecha a mano, con lo que se intentaba además abaratar los precios. La pintura a mano fue sustituida igualmente por el moderno sistema de estampación, importado de Bristol (Inglaterra). Los objetos se hicieron en loza fina, un producto intermedio entre la loza y la porcelana, un material duro y ligero a la vez, de paredes delgadas con cocción entre 1.100 °C y 1.200 °C. Tras la cocción el color resulta blanco y es entonces cuando se le aplica un barniz de plomo. Este sistema se diferencia de la loza en que en lugar de añadir arena a la pasta se añade sílice, feldespato, caolín y calcio, obteniendo resultados diferentes según las cantidades añadidas. Sobre esta pasta se superpone el estampado cuya técnica habían perfeccionado en 1761 John Sadler y Guy Green, en la fábrica de Liverpool.[6]

Primera época 1806-1832

En 1806 Antonio Raimundo Ibáñez consiguió del Gobierno un privilegio exclusivo para la explotación de las minas de cuarzo descubiertas hasta la fecha y para las que estuvieran aún sin descubrir. De este modo tuvo asegurada la materia prima para la fábrica de loza, que había comenzado su andadura ese mismo año, paralela a la ya existente de fundición. El complejo fabril constaba de dos patios, varios hornos, oficinas, máquinas para romper las rocas y un molino para los barnices.


Florero de dedos. Cerámica de Leeds, alrededor de 1780. DARMuseum, National Society Daughters.
El primer director, Juan Antonio Pérez estuvo al frente de la fábrica un año. Después, en 1807, le sustituyó el portugués José Antonio Correa de Saa, con la experiencia de haber dirigido la fábrica de Vale da Piedade. Correa de Saa se mantuvo al frente hasta 1829; en este año pasó a ser el director Hilario Marco cuya gestión duró hasta 1832, cuando fue necesario cerrar la empresa.
En 1809 había muerto Antonio Raimundo Ibáñez y la dirección administrativa había pasado a su cuñado Francisco Azevedo (escrito con zeta). Fueron años difíciles y de apuros económicos, con un almacén de piezas sin vender, aunque hubo un cierto movimiento gracias a los encargos recibidos desde La Coruña, Ferrol, Rías Bajas, Vizcaya y Castilla. En esta época todavía no se estampaba la corona real en las marcas, aunque a la fábrica se la empieza a llamar Real Fábrica. Se cree que el título lo autorizó Fernando VII desde el exilio.
A Francisco Azevedo le sustituyó en 1832 el hijo del fundador José Ibáñez que se vio obligado a cerrar, dadas las circunstancias económicas desfavorables.




Etruria Hall, mansión de la familia Wedgwood.

El proceso de fabricación fue de loza común, algo más fina para las vajillas en blanco con un ligero tinte azulado y un cuarteado característico que es el resultado de la diferencia entre el punto de cocción de la pasta y el esmalte. Para la forma se utilizaron moldes de yeso. Una de las piezas más características fue el florero de dedos, siendo también muy apreciados los otros floreros de peces y árboles cuyos ejemplares supervivientes se encuentran en colecciones particulares de Galicia y en los museos de La Coruña, Lugo y Pontevedra. También se fabricó el jarrón de jardín con pedestal inspirado en la cerámica de la fábrica de Wedgwood así como las jarras de peregrino. Los botes de farmacia estaban decorados con relieves y tenían un pequeño estrechamiento en el centro.
También corresponde a esta época el relieve que representa la defensa del parque de Monleón en Madrid, que el propio Ibáñez dedicó a Fernando VII y que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional más la serie del Apostolado, más los relieves que representan héroes de la Independencia y bustos de hombres célebres de la Antigüedad que adornan el pazo de Antonio Raimundo Ibáñez.

Segunda época 1835-1842

Tras los dos años de inactividad se reabrió la fábrica cuando José Ibáñez consiguió un socio capitalista en la persona del empresario sevillano Antonio de Tapia y Piñeiro. El director técnico fue el francés Richard que consiguió formar una plantilla de profesionales venidos de otros puntos de la península. Cuando José Ibáñez murió en 1836 quedó al frente del negocio su viuda Anita Varela. Fue época de ampliaciones con nuevos hornos y molinos; incluso se construyó una nave para estampados.

Las piezas novedosas que se fabricaron se inspiraron en el Libro de Formas editado por la fábrica Hartley Greens and Company de Leeds. Las vajillas y muchas otra piezas como relojes y candelabros siguieron saliendo en blanco, así como las placas de información con motivos mitológicos o religiosos. Hacia 1838 empezó un cambio en la producción en blanco; se hicieron las primeras estampaciones con temas populares gallegos y empezaron a salir algunas vajillas con estampación de flores alemanas. Estos primeros momentos de coloreado tuvieron mucho éxito en los bibelots, siendo muy famosa y apreciada la jarra de cerveza Mambrú, inspirada en los tobies ingleses.

Tercera época. Época de esplendor 1845-1862


Presa en el Paseo de los Enamorados.

Una vez más la situación económica obligó a cerrar la fábrica en 1842. A partir de 1845 bajo la gestión del nuevo arrendatario Luis de la Riba de Santiago de Compostela, la empresa tomo un nuevo rumbo y llegó a contratar a numerosas familias que permitieron crear grandes cantidades de piezas de buena calidad tanto estética como de técnica y se llegó a fabricar algunas vajillas reales para Isabel II —parte de las cuales se exhiben en el Museo de Pontevedra—, este período tuvo como director a Edwing Forestier y un grupo de ceramistas ingleses llegados en 1847 desde Staffordshire. Las vajillas eran de loza fina pero de gran dureza llamadas de «pedernal» de estilo isabelino. En esta época la fábrica daba trabajo a mil familias; poseía trescientos pares de bueyes y veintidós buques de cabotaje, fue el momento de máximo esplendor de que gozó la fabricación de esta cerámica.
En estos años se trazaron los paseos llamados Paseo de la Presa y Paseo de los Enamorados. Con la elevación de la presa se consiguió una mayor caída de agua. El uno de abril de 1848 se inauguró la carretera que unió las fábricas con el cercano puerto de San Ciprián.



Plato de Sargadelos del tipo góndola del siglo XIX en negro.

Las vajillas y jarros presentaban una decoración estampada en gran parte de forma industrial, la técnica empleada era grabar una plancha de cobre o estaño con el dibujo a copiar —las primeras planchas fueron importadas de Inglaterra—, posteriormente se entintaba con color mezclado con grasa. Esta plancha se imprimía en un papel fino que se pegaba a la superficie de la pieza bizcochada. Esta pieza absorbía la tinta y el dibujo o decoración quedaba impreso, se eliminaba el papel con agua y se cubría con un barniz plumbífero y se pasaba a una segunda cocción.




Plato de Sargadelos de estampación tipo góndola del siglo XIX, en rosado.


La transparencia de este barniz permitía ver con la máxima claridad el dibujo impreso además de darle un brillo especial. La decoración más frecuente en esta época en Sagardelos fue la llamada de «góndola», que consiste en un dibujo paisajístico, en el que el primer término esta formado por una balaustrada con un gran jarrón, tras el que se ve un río con una góndola; el fondo está compuesto por unas colinas con arquitecturas y árboles; otras decoraciones presentaban cisnes, pavos reales, o temas chinescos. Los colores empleados fueron, el negro, el violeta, el rojo, el verde y el azul cobalto claro. Otro tipo o serie fueron las decoraciones de «lozas iluminadas» que consistía, que una vez realizada la estampación se policromaban las piezas a pincel. Los temas más numerosos en este caso, fueron los florales en rojo, verde, amarillo y azul. En las jarras y piezas altas se hacía la decoración en la parte abombada y si el cacharro tenía tapa, ésta iba también decorada.
Hubo otra innovación de mucho éxito que fue la serie llamada china opaca, a imitación de la inglesa flown blue. Consistía en manipular la plancha del estampado para que el dibujo quedase ligeramente corrido o desenfocado, dando así un aspecto enigmático. El tema era siempre chinesco.
Las piezas de tipo popular que tanto éxito habían tenido en la etapa anterior no se perdieron y siguió la fabricación de las jarras Mambrús, y las figuras de macacos sentados, osos, perros, patos, palomas etc con los que se fabricaban también palilleros y salseras. Otras obras eran pequeñas pilas para el agua bendita, tinteros o centros de mesa. Se fabricaron además objetos que dejaron de tener utilidad con el paso de de más de un siglo, como los aguamaniles, escupideras, orinales y pediluvios.
La empresa volvió a la dirección de la familia Ibáñez en 1862, a partir de entonces sufrió una decadencia hasta llegar a su cierre definitivo en 1875.

Cuarta época 1870-1875

En 1862 terminó el contrato con Luis de la Riba, después de lo cual transcurrieron unos años sin actividad. En 1870 volvió a abrir la fábrica Carlos Ibáñez Varela, ingeniero de minas y nieto del fundador, pero a los cinco años se cerró definitivamente y sus instalaciones fueron desmanteladas hasta tal punto que no dejaron rastro.
Durante estos cinco años las piezas salieron con los mismos dibujos y estampaciones aunque desapareció la china opaca y resurgieron las vajillas de la primera época, blancas y fileteadas de azul y verde.
Las marcas
Toda la loza de Sargadelos salía con su marca correspondiente, incisa en la primera y segunda época y grabada en la tercera y cuarta. Junto a las marcas se podían ver las iniciales de los artistas y a veces unos números que se relacionaban con el tamaño de las piezas. Sargadelos llegó a utilizar alrededor de veinticinco marcas.

Siglos XX y XXI


En 1949 el ceramista Isaac Díaz Pardo  creó una fábrica en El Castro, —O Castro de Samoedo—, un lugar de la parroquia de Osedo, en el concejo de Sada. La fábrica se llamó Cerámicas do Castro y comenzó con una serie limitada de obras de destacados artistas. Sus vajillas tuvieron una gran demanda, no sólo en Galicia sino en el resto del país, creciendo así la producción y el número de trabajadores.
En pleno apogeo de producción, en 1955 Díaz Pardo hizo un viaje a Argentina donde se encontraba un grupo de artistas e intelectuales españoles exiliados: Luis Seoane, Andrés Albalat (arquitecto) y Fernando Arranz entre otros. Juntos crearon el Laboratorio de Formas, una iniciativa encaminada a recuperar y estudiar las formas cerámicas de tiempos pasados y las que perduraban todavía en aquellos años. Como consecuencia de estos estudios y proyectos, fundaron una fábrica de porcelana en la ciudad de Magdalena, ubicada al este de la provincia de Buenos Aires, a unos 100 km de la capital. La fábrica se llamó La Magdalena. Fue un proyecto muy moderno, con una ordenación de trabajo circular pues los obreros cambiaban de cometido aprendiendo todas las fases del proceso de fabricación, e incluso tomaban parte en los diseños. Cerró sus puertas y actividad en 1980.
Sargadelos                                     
La continuación y puesta en marcha de la idea del Laboratorio de Formas se manifestó en la recuperación de la antigua fábrica de Sargadelos cuya planta circular se inauguró en 1970. Este edificio se levantó fuera de los restos del antiguo complejo industrial de fundición con el interés de conservar las ruinas para las que se obtuvo en 1972 el nombramiento de conjunto Histórico Artístico, lo que después se llamaría Bien de Interés Cultural.
Comenzó la nueva época fabricando servicios de mesa y piezas de decoración, empleando como colores básicos el azul y el marrón dorado, incorporando el rojo en las piezas muy especiales pues el proceso de este color encarecía el producto. Se dio importancia a las formas clásicas incorporando además nuevas formas vanguardistas salidas del estudio de Laboratorio de Formas y diseñadas por Luis Seoane. Tuvieron especial interés los retratos de personajes célebres de las letras y el arte, tanto en forma escultórica como en jarras Mambrú. La primera de esta serie fue la obra dedicada a Rosalía de Castro seguida por Antonio Machado, León Felipe, Castelao, Unamuno, Valle Inclán y Pérez Galdós y el pintor Picasso. Personajes del medioevo como el maestro Mateo, el obispo Gelmírez o la popular heroína, María Pita. En otro momento salió la serie fauna con reproducciones de toda clase de pájaros propios de Galicia, gatos, vacas, etc.
Otra serie que tuvo una aceptación popular y de gran éxito fue la de los amuletos, figuras pequeñas para colgar del cuello, cada una con su leyenda particular, inspiradas en las historias de las meigas y la forma de defenderse de sus hechizos.
Las joyas de Sargadelos fueron también muy apreciadas en su combinación de plata y cerámica; se fabricaron sortijas, pulseras, dijes, collares, pendientes, etc.
En 1988 se instaló un museo donde está expuesto todo el material recuperado de las antiguas fábricas de fundición además de la zona dedicada a la cerámica española y en especial a la cerámica de Sargadelos de cada época.
Dependiendo económicamente de la fábricas de Sargadelos y de Castro se puso en marcha una editorial llamada Ediciós do Castro; un museo de arte contemporáneo situado en Sada, llamado Museo Carlos Maside; un centro de comunicación que recibe el nombre de Instituto Galego de Información; el Seminario de Estudos Galegos. Para la difusión de la cerámica existen las Galerías Sargadelos distribuidas por toda Galicia, Madrid y Barcelona.

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                                        http://www.galeriasargadelos.com/tienda/es/Sargadelos

                                                                       



                                                                 CERÁMICA ANTIGÜA DE SARGADELOS







                                       PIEZAS MODERNAS DE SARGADELOS



                                                                          Entremeseras            
     

TALLER DE TENDENCIAS CERÁMICAS


Su objetivo es situar a Sargadelos en la vanguardia tecnológica y del diseño artístico, conectándola con la tendencia y las evoluciones del sector.
Desde 1972 se han celebrado en las instalaciones de la fábrica de Sargadelos (Cervo) los “Encuentros Internacionales de Experiencias Cerámicas” que reunían durante el mes de agosto en sus instalaciones a alrededor de 50 participantes. Su procedencia y experiencia era muy dispar, e incluso se aceptaban solicitudes que no presentaban ningún tipo de vínculo con el sector cerámico o del vidrio, ya que también se han realizado investigaciones en otros campos.
En el año 2006 se revisan sus objetivos y su organización. En primer lugar se cambia su denominación por la de Taller Internacional de Tendencias Cerámicas. Con este cambio se le da un carácter más especializado. Se aspira a que estos encuentros, ahora de 21 días, sirvan como punto de unión e intercambio de experiencias, tanto entre los participantes como para la propia fábrica.
En el Taller Internacional de Tendencias Cerámicas se ha implicado a las tres universidades gallegas a través de un centro de cada una de ellas: Escuela de Diseño Industrial (A Coruña), Bellas Artes (Pontevedra) y el Instituto de Cerámica (Santiago de Compostela).

Con el nuevo modelo se han reducido las plazas. Así el último año han sido 24 los participantes, gracias a lo cual se han logrado sesiones de trabajo más dimensionadas y productivas.