:Lucia ,Jesus MasanaAngelina: agutierrezmasero@ yahoo.es;Vincent Correcher ;vagarne
17 de marzo de 2021
16 de marzo de 2021
RECUERDOS DE LIMA : (MUSEO DEL ORO )
Los antiguos peruanos desarrollaron técnicas no conocidas por los europeos, tales como darle color a superficies metálicas dorándolas o plateándolas.
Todas las culturas preincaicas fueron orfebres de estos metales, aunque solo cuatro de ellas destacaron al máximo nivel.
En esta clasificación cabe mencionar a las culturas Vicus, Mochica, Lambayeque y la Chimú que se desarrollaron en la costa norte del Perú.
Posteriormente a estas culturas, surge el Imperio inca que es el más rico en posesión de objetos metálicos en oro y plata y en la calidad y finura de sus terminados.
Victoria Mujica, al referirse a los documentos históricos que se encuentran en el Archivo de Indias, cita uno que dice:
A través de ellas, se ha podido conocer no solamente los avances de la metalurgia, las costumbres, creencias y la vida que se llevaba en dichas culturas.
El oro y la plata revistieron un complejo simbolismo mágico religioso en todas las culturas peruanas. En las preincas, estos metales representaron una constante dualidad sol-luna, día-noche, femenino-masculino. En el Imperio inca, el dios sol o Inti representó la soberanía en el plano divino y la diosa luna o Mama luna, llamada también Mama Quilla, fue esposa de Inti, madre del firmamento. En el Templo del Sol una orden de sacerdotisas le rendía culto.
Las formas que adquirieron estos metales indicaron el rango jerárquico y el poder de quienes lo usaron en su vida así como la importancia que se les adjudicó en sus entierros
“ En el fastuoso templo del Koricancha (Cusco) había un disco de oro macizo del tamaño de una rueda de carro que representaba al dios sol, ídolos de oro de tamaño natural con la figura humana y llamas de oro y plata también de tamaño natural, y numerosas planchas del mismo metal que cubrían
las paredes
El Museo Oro del Perú y Armas del Mundo es un museo arqueológico y militar ubicado en el Distrito de Santiago de Surco, en Lima (Perú), creado en la década de 1960 a partir de la colección privada del empresario y diplomático peruano Miguel M
producto del huaqueo indiscriminado de los sitios arqueológicos de la costa norte del Perú, fue inspirada por la admiración a la historia del Perú que tuvo este coleccionista y con la finalidad de mantener el legado orfebre de tiempos milenarios, como homenaje a las culturas peruanas precolombinas en sus diversas manifestaciones conteniendo materiales tales como metales preciosos como el oro, plata y algunas de platino, múltiples textiles, ceramios, momias, fardos funerarios y otros valiosos objetos de la época.
De esta manera evitó que estas joyas valiosas fueran exportadas y el patrimonio cultural perdido definitivamente, o que terminaran en manos de reducidores inescrupulosos o se dispersaran luego de su fallecimiento.
Sus piezas dan una idea, en general, de lo que encontraron los españoles cuando llegaron al Perú, produciéndose el encuentro entre dos culturas, aquella que le daba el máximo valor a los metales preciosos y la local que valorizaba el tiempo del trabajo en realizar o confeccionar un objeto, no obstante haber utilizado los metales preciosos por razones religiosas, de estatus de poder, como utensilios o como parte de sus vestimentas o atuendos.
A través de ellas, se ha podido conocer no solamente los avances de la metalurgia, las costumbres, creencias y la vida que se llevaba en dichas culturas
Uno de los más importantes coleccionistas ,fué Miguel Mujica Gallo que logró una muy amplia colección privada,que después,donó al ESTADO ,así
como MUSEO donde se acomodaron todas las piezas.
que logró una muy amplia colección privada,que después,donó al ESTADO ,así como MUSEO donde se acomodaron todas las piezas.
MUSEO es administrado por la Fundación Miguel Mujica Gallo, creada ex profeso para conservar la colección reunida a lo largo de varios años.
Actualmente la Fundación es dirigida por Victoria Mujica Diez Canse ubicado en el Distrito de Surco (LIMA )
EL PENSADOR
ESCULTURA DE BRONCE ,REALIZADA POR AUGUSTO RODÍN
Existen diversas fundiciones de El pensador alrededor del mundo; algunas han sido ampliadas del original y otras, de diferentes proporciones. Todas estas se conocen bajo el nombre de originales múltiples. Es posible encontrar algunas de ellas en los siguientes lugares :BRUSELAS ,PARÍS ,ROMA,
Aetc,etc
El pensador, que en principio iba a ser el propio Dante, Rodin creó esta escultura independiente y ampliada que encarnara a todos los creadores que hubo en la historia.
Sin embargo, por estar absorto en sus pensamientos, su desnudez y el hecho de que sus músculos estén en tensión da la impresión de que la figura evoca mucho, mucho más que la creatividad. Da lugar a una figura que representa a la perfección la filosofía.
Todo en esta escultura está pensando. Es la manifestación corporal del hecho de pensar. Ya lo dijo el propio Rodin:
Lo que hace que mi pensador piense , es que él piensa no solo con su cerebro, sino con su ceño fruncido, sus fosas nasales distendidas y sus labios apretados, con cada músculo de sus brazos, espalda y piernas, con los puños apretados y sus dedos de los pies encogidos.
Existen muchas copias en bronce, en distintas dimensiones, de la obra, todas ideales para el exterior. Esta es la del museo Rodin, donde descansan los restos del artista.
15 de marzo de 2021
POMPEYA
BASÍLICA DE POMPEYA
TEMPLO DE VESPASIANO
Pompeya era una ciudad del sur de Italia que floreció durante el Imperio romano. En el año 79 d.C. un volcán cercano, el Vesubio, inundó la ciudad de lava y ceniza, conservándola así durante los siguientes 2.000 años. Es uno de los yacimientos arqueológicos más famosos del mundo.
Pompeya era una ciudad normal, sin ninguna importancia especial. Se convirtió en una comunidad romana en 91 a.C. y durante los siguientes 150 años muchos romanos ricos construyeron en ella sus casas, disfrutando del clima a orillas del mar Mediterráneo. Este emplazamiento sólo tenía un inconveniente: la ciudad estaba dominada por el monte Vesuvio, un volcán. No obstante, esto no preocupaba demasiado a sus habitantes, que nunca lo habían visto en erupción. En el año 62 a.C., el Vesubio retumbó y Pompeya fue sacudida y dañada por un fuerte terremoto. Diecisiete años después hubo más temblores de tierra en la región, pero la gente de Pompeya los ignoró y siguió con sus vidas.
VESUVIO :
Erupción del Vesubio :
El 24 de agosto del año 79 d.C., el monte Vesubio entró en erupción. Una violenta explosión de caliente ceniza y polvo volcánicos, pequeños trozos de piedra pómez y grandes pedazos de lava cayeron de repente sobre Pompeya como una lluvia. En las calles el aire se llenó de humo venenoso y el cielo se oscureció. Algunas personas intentaron protegerse, otras corrieron para salvar sus vidas mientras la ciudad iba quedando sepultada por cinco metros de ceniza y lava. Cuando estos restos volcánicos se solidificaron, sellaron gran parte de la ciudad. Los supervivientes huyeron mientras tenían lugar otra erupciones en la región; la cercana ciudad de Herculano también quedó arrasada por la lava.
JARDÍN DE LOS FUGITIVOS :
Pompeya había desaparecido. Primero quedó enterrada y luego quedó olvidada, aunque en los siglos posteriores las gentes de la región hablaban de la «ciudad perdida» y encontraban piezas de cerámica y otros restos antiguos. En 1594 los obreros que trabajaban en un acueducto de la región encontraron edificios en ruinas. Entonces, en 1709, un granjero local encontró grandes losas de mármol mientras excavaba un pozo. Con ello comenzó la caza del tesoro, por lo que seguramente muchos objetos valiosos fueron desenterrados y llevados a otros lugares. Treinta años después, un ingeniero llamado Rocco Alcubierre utilizó herramientas más poderosas y pólvora para excavar un túnel por entre la lava sólida. De inmediato encontró pinturas murales y las gradas de un anfiteatro.
Conservar un registro
Durante más de 100 años, las personas que visitaban el yacimiento sólo estaban interesadas en encontrar objetos preciosos. Fue en 1860 cuando Giuseppe Fioreli se hizo con el control de la excavación. Comenzó a investigar la ciudad manzana a manzana, tomando y conservando cuidadosas notas de todo lo que encontraba en el yacimiento. Numeró cada puerta, de modo que cada casa o tienda pudiera identificarse. Siempre que era posible, dejaba las cosas allí donde las encontraba, para que fuera más fácil hacerse una idea de toda la comunidad. Desde entonces las excavaciones han continuado con regularidad a pesar de algunas paradas ocasionales.
Gran cantidad de datos sobre los acontecimientos del año 79 d.C. se saben gracias a los escritos de Plinio el Joven, que se encontraba en la cercana ciudad de Misena. Su tío, Plinio el Viejo, mandaba la flota que se apresuró a rescatar a los supervivientes y tuvo una visión de cerca de la erupción volcánica. Plinio el Viejo fue alcanzado en la playa por el humo y murió allí.
En la actualidad se han desenterrado unas tres cuartas partes de la ciudad y el visitante moderno puede hacerse una idea de cómo era la vida diaria en Pompeya. Los edificios se han restaurado, con tejados reconstruidos, y los científicos han identificado y conservado semillas de muchas plantas y vuelto a plantar los jardines de los que disfrutaban los pompeyanos.
Casa de Fauno en Pompeya
En el momento de la erupción había tres baños públicos en Pompeya, en los que hombres y mujeres podían bañarse y relajarse. Algunos ciudadanos ricos poseían sus propios baños de lujo en casa. Había dos teatros: uno grande y abierto que podía acoger a unos 5.000 espectadores, y otro más pequeño y cerrado para conciertos y recitales. El anfiteatro, donde los gladiadores luchaban y se mataban unos a otros, así como a animales salvajes, también está excavado por completo.
En el año 79 d.C., la puerta del puerto de la amurallada ciudad de Pompeya se encontraba a sólo 500 metros de la bahía de Nápoles. La erupción lanzó ceniza y lava a la bahía, elevando el nivel del fondo marino, por lo que hoy día Pompeya se encuentra a 2 kilómetros tierra adentro. Esto demuestra la fuerza del desastre que enterró a una ciudad y creó un yacimiento arqueológico único.
Personas de yeso de Pompeya
Giuseppe Fiorelli encontró muchos esqueletos durante su excavación de la lava de Pompeya. También se dio cuenta rápidamente de que los cuerpos de las víctimas habían dejado huecos en la ceniza y la piedra pómez, endurecidas antes de que los cuerpos y las ropas se deshicieran con los años. Esos huecos eran como los moldes que utilizan los escultores y Fiorelli encontró un ingenioso sistema para rellenarlos y hacer copias de los cuerpos.
Vertía yeso líquido en un hueco y, cuando se había endurecido, quitaba la lava de alrededor para revelar el molde de yeso. Éste era una detallada copia de la persona, que en ocasiones conservaba expresiones de miedo o agonía en el rostro de la víctima. Se hicieron moldes de personas y animales, incluido un perro que estaba encadenado y no podía escapar. Muchas de las víctimas estaban intentado cubrirse la cara con las manos o las ropas mientras se estaban ahogando. También se hicieron moldes de puertas, contraventanas e incluso raíces de árboles.
En total, en Pompeya se han encontrado unos 2.000 cuerpos de una población total de 20.000 personas. Muchos ciudadanos debieron conseguir escapar de la catástrofe huyendo a los terrenos cercanos, pero puede que todavía haya más cuerpos por descubrir.
VÍDEO
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